Fabrice Le Lous. 25 julio
Un usuario pidiendo Uber en Cinco Esquinas de Tibás. Foto: Mayela López / La Nación.
Un usuario pidiendo Uber en Cinco Esquinas de Tibás. Foto: Mayela López / La Nación.

El único servicio legal de transporte público selectivo son los taxis. Los rojos para todo el país y los naranja para el aeropuerto. De estos últimos ya te explicamos de dónde salieron y por qué son tan caros. Y de los rojos, que atraviesan su hora más oscura, te escribimos ahora.

En 2015, la plataforma de transporte Uber vino a cambiar el juego del transporte en Costa Rica, al ofrecer viajes más rápidos, más baratos y con la posibilidad de conocer de antemano la tarifa y la información del conductor y el vehículo que dan el servicio. Y lo mejor: todo se hace a través del cel.

Desde entonces, otras ‘apps’ han venido a competir con Uber, como la rusa InDriver, que permite al usuario negociar el precio con el conductor en una especie de subasta a la baja que ambos interlocutores pueden aprobar o rechazar.

Aquí te explicamos todo lo que hay que saber sobre cada servicio, y te decimos cómo va el proyecto de ley para que Uber, InDriver y otras plataformas similares operen de forma legal en el país.

Spoiler alert: todo está en mano de los diputados y la votación en el Plenario podría ocurrir en diciembre 2019 o a comienzos de 2020.

Comparación entre Uber, InDriver, taxis rojos y taxis ‘piratas’
¿Cómo va la regulación de los Uber y otras plataformas de transporte?

Respuesta simple:

Está un poco estancada.

O sea, avanza lentamente en el Congreso.

Es decir, podría llegar al Plenario de la Asamblea por ahí de octubre o noviembre de 2019.

Respuesta no simple:

Vamos a ver. El proyecto de ley de Regulación de Empresas de Plataforma de Transporte, presentado por el Gobierno a finales de enero, está en la Comisión de Asuntos Económicos de la Asamblea Legislativa desde el pasado 11 de febrero. Es el expediente 21.228, y fue duramente criticado por Uber.

Con el proyecto de ley, el Estado piensa dejarse una comisión del 3% por cada viaje en Uber, además de cobrarle a la empresa con sede en California, un total de ¢8.300 millones por su inscripción en la legalidad de Costa Rica. Todo este dinero serviría para financiar la modernización de la flotilla de taxis rojos, así como subsidios a los concesionarios de estos taxis.

El proyecto sigue en la Comisión y tiene nueva compañía: una iniciativa de ley presentada por la Asociación Consumidores de Costa Rica.

Un grupo de civiles de Consumidores de Costa Rica presentó hace meses otro proyecto de ley con expediente 21.250, que fue recibido en la misma comisión legislativa de Asuntos Económicos el pasado 3 de julio.

Este grupo civil ha pedido que se archive la propuesta gubernamental, aduciendo que no beneficia a los usuarios de estos servicios de transporte.

En estos momentos, los diputados son quienes decidirán si el proyecto de ley del Gobierno se discutirá lo antes posible, o si seguiremos viviendo amenazas de huelgas de taxis rojos por su descontento, y la proliferación de empresas como Uber, pues la aplicación InDriver, de Rusia, entró en abril pasado y tiene una oferta muy ágil. Y BeeGo+, con capital francés, también da sus primeros pasos en el país.

El diputado liberacionista Roberto Thompson, miembro de la Comisión de Asuntos Económicos, dijo para este Explicador que el proyecto base es del Gobierno, y que ha ido completando el período de audiencias y está asignado a una subcomisión (grupo de tres diputados) que tienen hasta el 9 de agosto para emitir y presentar un informe ante los nueve legisladores de la comisión económica.

Este informe puede ser positivo o negativo, y una vez en la comisión, tendrá un dictamen unánime o parcial antes de llegar a manos de los 57 diputados del Plenario.

Eso sí: los nueve diputados de la Comisión de Asuntos Económicos tienen 60 días hábiles para dictaminar el informe, y estos son prorrogables por mismo plazo de tiempo, o sea que podrían pasar 120 días a partir del 9 de agosto antes de que conozcamos el dictamen de la Comisión sobre el proyecto, y que este llegue al Plenario.

Lo sabemos, es un poco enredado, pero te lo simplificamos:

1- Proyecto del Gobierno con expediente 21.228 está en subcomisión de la Comisión de Asuntos Económicos.

2- El 9 de agosto la subcomisión debe emitir informe a favor o en contra del proyecto.

3- A partir de entonces, hay un espacio de hasta 120 días para que la comisión haga un dictamen (es como una votación de sí o no; la abstención no es opción).

4- El proyecto entra a Plenario de la Asamblea Legislativa y puede hacer fila detrás de todos los proyectos que entraron antes, o puede ser apresurado por los diputados para ser examinado y votado cuanto antes (esta fase podría pasar en diciembre de 2019 o a comienzos de 2020).

5- Eventualmente, si tras posibles cambios, el proyecto sigue vivo, este podría entrar a votación en el Plenario para ver si se convierte en Ley o no.

Ojo: el expediente 21.250 de Consumidores de Costa Rica no hace parte de estas negociaciones, es un tema aparte que sigue en comisión.

Pintas en un taxi rojo en protesta contra el servicio Uber. Foto: José Cordero / La Nación.
Pintas en un taxi rojo en protesta contra el servicio Uber. Foto: José Cordero / La Nación.
¿Qué es InDriver y de dónde salió?

Es una empresa similar a Uber, pero es de Rusia. La diferencia con Uber es que el usuario negocia el precio con el conductor antes de que ambos acepten el viaje.

Por ejemplo, si quiero ir del parque de Tibás a la UCR, un viaje que podría costarme ¢3.500 en Uber y más de ¢5.000 en taxi rojo, yo puedo decir en InDriver que ofrezco al conductor ¢2.000 por el viaje.

Si un conductor acepta, todo bien. Me recoge donde estoy, me lleva, y le pago siempre en efectivo.

Si ningún conductor acepta, es posible que alguno me haga una contraoferta: ¢2.500 por el viaje. Si me parece, hacemos el viaje con el nuevo precio.

Cabe destacar que aquí la aplicación nunca obliga a un conductor a aceptar el viaje ni lo castiga. El conductor, al igual que el usuario, es libre de elegir si va o no por equis precio a ye dirección.

En Uber, la empresa se queda con 25% de ganancias por cada viaje y el conductor guarda el 75%. Los pagos pueden ser con tarjeta o en efectivo. Con InDriver, el conductor tiene seis meses para trabajar sin pensar en comisiones. El primer semestre se deja todo lo que le pagan en efectivo, y después de esa fecha la empresa sí le cobra entre 7% y 9% de cada viaje. “Nunca pasa del 10%”, promete Eduardo Abud, gerente de relaciones públicas para Latinoamérica de InDriver.

Los requisitos para ser conductor son más light que en Uber.

Uber pide: Ser mayor de 21 años, fotografía del conductor y del vehículo, licencia de conducir vigente, hoja de delincuencia, automóvil en buen estado con certificado actual de Riteve y de un modelo con máximo 10 años de antigüedad.

InDriver pide: Foto del conductor, foto del auto, tarjeta de circulación, licencia de conducir, documento de identidad, antecedentes policiales (y aseguran que el proceso de aprobación dura entre 3 y 5 minutos; todo virtual).

Ojo 2.0: No todo lo que parece brillar es oro. Un conductor de InDriver contó para este Explicador en anonimato que una vez acordó un viaje por ¢2.500 y que cuando llegó al destino, el usuario dijo que solo tenía ¢1.500 en efectivo y eso le pagó.

También contó que muchos conductores InDriver son también conductores Uber. Y que alternan servicios entre una ‘app’ y otra para generar más ganancias en su jornada laboral.

Al igual que Uber, InDriver no establece horarios fijos para sus conductores. Estos últimos son maestros de su tiempo.

Eduardo Abud, de la plataforma rusa, no accedió a darnos por ahora la cifra de cuántos conductores InDriver circulan por el país, pero dijo esto: “Podemos comentarles que la cantidad de conductores en Costa Rica aumenta día a día a una velocidad impresionante”.

Derecha: en julio de 2019, en Llorente de Tibás, se obervan múltiples carros ofreciendo el servicio InDriver. Izquierda: los requisitos que pide la plataforma rusa en Costa Rica para que un conductor comience a trabajar. Imagen: Fabrice Le Lous / La Nación.
Derecha: en julio de 2019, en Llorente de Tibás, se obervan múltiples carros ofreciendo el servicio InDriver. Izquierda: los requisitos que pide la plataforma rusa en Costa Rica para que un conductor comience a trabajar. Imagen: Fabrice Le Lous / La Nación.
¿Los taxis rojos no tenían una ‘app’ digital?

Sip. Están al menos estas cuatro, según el Consejo de Transporte Público:

--Taxi Shake

--Mi taxi CR

--Coopetico

--Ticab

Antes estaba Easy Taxi, pero salió del mercado costarricense el 15 de mayo de 2017.

Lo que sucede con estas ‘apps’, dice Manuel Vega, director del CTP, es que no ofrecen lo mismo que las demás aplicaciones. Dan el mismo servicio de los taxis rojos, donde el precio lo da el taxímetro (la ‘María’). Es únicamente un mecanismo para llamar el taxi a la casa de uno, como si llamáramos al número de la cooperativa.

A este nivel, aunque la ‘app’ sea más tecnológica que marcar un número telefónico, la iniciativa está muy atrás en comparación con Uber, InDriver u otros.

Una manifestación de taxistas en contra de la aplicación Uber cierra todo Paseo Colón en el centro de San José, en 2019, y se dirige a la Asamblea Legislativa. Foto: José Cordero / La Nación.
Una manifestación de taxistas en contra de la aplicación Uber cierra todo Paseo Colón en el centro de San José, en 2019, y se dirige a la Asamblea Legislativa. Foto: José Cordero / La Nación.
Uber e InDriver con IVA del 13%

Al igual que Netflix, Spotify, Hulu y Uber Eats, las aplicaciones digitales de transporte como Uber e InDriver pagarán el 13% del IVA como parte de la reforma tributaria aprobada en diciembre de 2018. Esto se traducirá en 13% extra del precio que deberá ser cancelado por los usuarios.

El Ministerio de Hacienda todavía no ha divulgado la fecha en la que el IVA comenzará a ser aplicado para todos estos servicios, pues están desarrollando la forma en que se cobrará este impuesto a través de los bancos.

Los pagos en efectivo de Uber y de InDriver, por ejemplo, representan un reto para Hacienda para captar ese 13% de IVA.

Y ya. Listo. Ahora que sabés más de estos transportes, respondé esta encuesta que preparamos para vos :)