Coma y punto

Quesopinto en la Feria de Zapote: el pretexto para ir a comprar frutas y verduras

La Feria de Zapote no es solo vegetales y frutas frescas. Existen quioscos para culminar el periplo con la panza llena y el corazón contento: las ventas de comidas y jugos. De la comida de la Feria del Agricultor de Zapote trata el primer artículo del blog de gastronomía de 'La Nación', 'Coma y punto'.

Quesopinto de Las Delicias del Maíz en la Feria del Agricultor de Zapote.
Quesopinto de Las Delicias del Maíz en la Feria del Agricultor de Zapote. Alberto Gatgens

El campo ferial que en diciembre se llena de cantinas, juegos mecánicos y corridas de toros, todos los domingos del resto del año es un carnaval. El rojo de la sandía convive con el verde hierro de las espinacas, el amarillo del ayote mantequilla se marina en los colores de su vecino el tomate maduro y la papaya se exhibe prodigiosa a los cuatro vientos. La voz de tenor de un vendedor se eleva y se impone sobre el barullo de cientos de voces que hablan, gritan y corren en el mercado a cielo abierto: “cebollas a quinientos el kilo, la papa a 800 el kilo”.

(Alberto Gatgens)

Entre las docenas de pequeños quioscos con su oferta similar, igual o parecida, la yuca recién arrancada está llena de tierra; son dedos largos, cafés por fuera y blancos por dentro, hijos de una mata que los parió como una mano callosa y dura, pero que se suavizarán con el agua hirviente y se volverán pan, desayuno, sopa o una yuca al mojo. ¡Una humilde yuca es capaz de alegrarnos el día con su sabor!

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