La Organización de Señora Costa Rica ya designó a la mujer que representará la belleza costarricense en el concurso internacional de Señora Mundo (Mrs. World), uno de los certámenes para señoras más importantes en el mundo y que se llevará a cabo el próximo 29 de enero en Las Vegas, Estados Unidos. La designada es Angélica Arias Herrera, de 48 años.
Marisol Soto, directora de la competencia en el país, dio a conocer que la designación se hizo gracias a la labor social de Arias durante varios años, periodo en el que ha destacado su amor por los niños.
“Es una mujer integral, porque no es solo la belleza física, sino todo lo que ella encierra: la inteligencia, el corazón, la solidaridad; valores que son lo mejor para Señora Costa Rica, porque eso es lo que buscamos, una señora que pueda representar a las costarricenses ante el mundo. Conté su historia de vida y la organización internacional me dijo que sí”, afirmó Soto.
La representante ha participado en diversas campañas en beneficio de la Fundación Pro Cuidado Paliativo Pediátrico, con una historia de vida marcada por la pérdida, el duelo y las nuevas oportunidades. Angélica es oriunda de Alajuela, licenciada en Administración de Empresas y empezó en el modelaje desde muy joven.
“Como a los 17 años, aproximadamente, mi papá me dijo: ‘Búscate una academia para que aprendas y sepas cositas de modelaje’. Estuve como hasta los 20, pero era más que todo para saberme desenvolver como persona”, afirmó la modelo a este medio.
A eso de los 22 años participó en el certamen Tica Linda, pero no fue seleccionada. El tiempo pasó, se casó, se convirtió en tramitóloga en conjunto con su esposo —quien es abogado— y, al tiempo, quedó embarazada.
“Cuando quedo embarazada, resulta que a los tres meses lo pierdo y dije: ‘Voy a retomar, voy a cambiar mi vida porque necesito volver a lo que antes aspiraba’”, recordó Arias.
Aunque para muchas la pérdida de un hijo es un golpe psicológico muy fuerte, Angélica decidió que no la iba a derrumbar. “Que me sucedieran estas situaciones fue como un aliciente, como volver a renacer, porque una mujer no es solo ser mamá; una mujer debe tener amplitud en todos sus aspectos”, comentó.
“Para mí, lo que me sucedió fue una segunda oportunidad que me di, para alcanzar mi sueño”, afirmó Arias, quien en el año 2017 fue finalista del certamen Señora Mundo y luego continuó su trabajo social.
La noticia de la designación como Señora Costa Rica le llega en un momento cargado de emociones. En este momento, ella se debate entre la felicidad y el recuerdo de su primer impulso, su padre, quien falleció hace un año y tres meses, y a quien tiene muy presente en este nuevo camino.
Un traje nacional lleno de significado
Arias se preparó durante mucho tiempo para este momento, que vivirá junto a otras 46 participantes de todo el mundo en Las Vegas.
—¿Qué hizo diferente en estos años para pasar de ser finalista en 2017 a ser hoy la reina coronada?
Cuando me incorporé con ellos (la organización), seguí ayudando a las causas sociales: niños de cuidados paliativos, recolección de útiles, ropa, o ayuda en desastres naturales. Nunca me desligué.
“Ahora, el 2 de diciembre me llamaron. Yo pensé que era para ayudar en algún proyecto, pero me llevé la sorpresa de que me dijeron: ‘Usted fue elegida unánimemente porque ha tenido una trayectoria muy hermosa con nosotros de proyectos sociales y nunca nos ha dicho que no’. Fue muy emotivo, esa noche no dormí”.
—Tiene 48 años de edad, la candidata más longeva en asistir por parte de Costa Rica. ¿Cuál es tu sentir al respecto?
La edad no tiene por qué significar nada en una mujer, debemos ser integrales y, sobre todo, muy genuinas. No importa si se tiene arrugas o si es gruesa.
“La vida me dio el cuerpo que tengo; soy de condición celíaca, así que aunque algunos piensan que no como o que hago mucho ejercicio. Me cuido por salud, pero la edad para mí es solo un número”.
—¿Cuál es su mensaje para esas señoras que dicen ‘ya para qué me voy a arreglar si ya voy para los 50′?
Siempre hay que darse una “manita de gato”, como decimos los ticos. Ponerse un labial ayuda a resaltar lo positivo del rostro. Si uno le sonríe a alguien, le da un aliciente para que también sonría. Mi mensaje es que no se descuiden. No importa la edad ni el cuerpo; hay que vestirse bonito, saber qué zapatos llevar... si no puede usar tacones, use tenis, pero siéntase linda y positiva.
—¿Cómo ha sido la preparación en este tiempo tan corto?
La preparación viene de años atrás, porque trabajo con marcas nacionales y me gusta la fotografía, así que esa parte ya está cubierta. En lo que es pasarela, he tenido que ir hasta San Carlos con mi acondicionador, y Marisol Soto ha sido mi tutora con los trajes y todo lo demás. Mi actitud es la que tiene que prevalecer.
—Su traje típico usted lo escogió y tiene un significado especial relacionado con su padre...
Sí, yo pedí llevar un traje que representara a la persona costarricense emprendedora. Mi papá era agricultor en Alajuela, tenía carretas y cafetales. Mi traje es alusivo a la carreta de Sarchí, me lo prestó el grupo Sol de mi tierra de San Carlos.
“Llevo ese traje con orgullo porque él estaría feliz de verme como una mujer típica que trabaja la tierra. Tiene un significado muy fuerte porque lo llevo en el corazón y sé que él me verá desde el cielo”.
—¿Qué pueden esperar los ticos de tu participación en el certamen?
Pueden esperar una representación genuina y auténtica, de todo corazón. Solo Dios sabe qué tiene para mí, pero ya obtuve la riqueza más grande: transmitirle a todas las señoras mensajes positivos, de alegría y de tener el corazón sano.
