
Pidiendo a Dios sabiduría para Laura Fernández y haciéndole varias solicitudes a la futura presidenta de Costa Rica, el obispo de Tilarán-Liberia, Manuel Eugenio Salazar, lanzó un contundente mensaje a horas del traspaso de poderes de este 8 de mayo.
Sentado en su oficina, Salazar empezó reflexionando sobre el rumbo de Costa Rica y aseguró que a pesar de que se atraviesan tiempos donde el hartazgo ha hecho desear a muchos la desaparición de los políticos, los sistemas políticos y todo lo que implican siguen siendo fundamentales.
“Es un imposible un país sin políticos; se necesitan partidos políticos, políticos, funcionarios públicos. Es una utopía, sería un caos. El problema no es que haya políticos; el problema es si hay malos políticos", comentó.
“Por eso la Biblia nos pide orar por los políticos, orar por las autoridades que gobiernan en lo civil para que hagan una buena gestión, y especialmente a favor de los más pobres y necesitados”, agregó.
Aseguró que tiene en sus oraciones a todas las autoridades del país, tanto en la Asamblea Legislativa como en el Poder Ejecutivo, deseándoles el éxito que, a la postre, beneficie a toda la población.
También hizo énfasis en la oposición, llamándolos a “no atravesar el caballo por atravesar el caballo” y ejercer de forma responsable el poder que ostentarán durante este cuatrienio.

El obispo se guardó las últimas palabras para dirigirse a Laura Fernández, quien recibirá la banda presidencial este viernes. A ella le pidió que, el cristianismo que ha dicho profesar, esté latente en su mandato.
“Sabemos que tiene una madrecita profundamente católica. Pues pedirle, doña Laura, que usted ejerza esa autoridad que Dios le ha dado a través del pueblo desde los valores cristianos en que usted fue forjada y formada. Que esos valores cristianos evangélicos salgan a la luz y haga un gobierno para que se beneficien tantas personas”, expresó.
Finalmente, le recordó a Fernández que buena parte de los sectores más desfavorecidos de Costa Rica la llevaron al poder con sus votos y que especialmente es a ellos a quienes no debe olvidar.
“Y sobre todo, doña Laura, piense en los más pobres. No olvide a los pobres de este país, que sobre todo son —con el voto protesta— los que más la han elegido. Bendiciones para todas las nuevas autoridades y que Dios salve a Costa Rica”, concluyó.
