Carlos Soto Campos. 13 marzo
El colectivo .nine se ha especializado en realizar videoclips. En la imagen, comparten con el productor nacional Barzo (camisa negra y teclado en las manos). Cortesía de .nine
El colectivo .nine se ha especializado en realizar videoclips. En la imagen, comparten con el productor nacional Barzo (camisa negra y teclado en las manos). Cortesía de .nine

La creación de videoclips en Costa Rica creció exponencialmente en la década que termina pronto en este 2019, los recuentos anuales de videoclips en La Nación así lo han demostrado.

En los últimos dos años hay un nombre que se ha repetido constantemente en estos recuentos y es el del colectivo .nine.

En el 2018 hicieron efectos visuales para Necesario, de Nakury, dirigieron y produjeron el video Sweet, de Vooodo y lograron una muy colorida animación en el videoclip Paradise, de Barzo y Debi Nova. En el año anterior produjeron otra animación para el sencillo Respiremos, de 424.

Tanto en el video de 424 como el de Barzo, aparecen las siluetas reales de los artistas y toman vida en la pantalla en mundos submarinos. Son siluetas únicas y esa es una de las múltiples técnicas que han utilizado este grupo de jóvenes de entre 24 y 25 años.

“Tratamos de rescatar mucho ese género de la publicidad del videoclip que al final es promoción para un grupo y que la gente entienda el concepto detrás de un proyecto”, señaló Sebastián Coto, uno de los fundadores.

Los de .nine hacen –además de videoclips– trabajos de publicidad tradicional, sin embargo los videos son por lo que ahora los buscan músicos de todas partes.

Coincidencias

En el 2014, Sebastián Coto se unió a Marcel Masís para hacer visuales que acompañaran conciertos.

Empezaron a trabajar con bandas alrededor de la época del mundial Brasil 2014. En ese momento, el jugador que más admiraban de la selección, Joel Campbell, vestía el nueve en su camisa. Lo que empezó como un chiste sobre “ponerse la camiseta” se quedó como el nombre del colectivo.

Su especialización hacia los videoclips llegó por coincidencias.

“Mi tata fue músico, con Marfil y otros grupos y siempre he tenido esa parte muy presente. Marcel también es músico y creo que eso nos dio un enfoque”, señaló.

Coto y Masís formaron dupla como estudiantes del CETAV (Centro de Tecnología y Artes Visuales), el primero trabajando en posproducción y segundo en animación. Luego se sumaron David Henry y Carlos Villalobos.

El primer videoclip fue Yo soy solo, de Achará, un proyecto solista de Felipe Pérez, conocido por ser cantante de 424. Para desligar las bandas los de .nine propusieron hacer un video en el que no saliera Pérez. Todo lo contrario hicieron con la banda de rock Voodoo, en su video Sweet.

“Voodoo tiene una presencia escénica muy fuerte y yo les propuse hacer un video en el que se “viera” lo que ellos sienten cuando están en el escenario compartiendo la música con la gente”, explicó Coto.

La creatividad y consistencia de .nine ha hecho que empiecen a recibir llamadas de otras bandas nacionales y del extranjero.

Mientras los siguientes pasos se concretan, ellos siguen trabajando.

“Nos gustaría generar campañas de lanzamiento, de imagen artística, dirección artística y que el artista sepa que tiene un paquete completo y se encargue de promocionar eso”, comentó el productor.