
Este domingo, el teatro costarricense recibió una triste noticia: Lucho Barahona, ícono de la cultura y las artes escénicas de Costa Rica, falleció a los 94 años. Su partida deja un vacío inmenso en la escena nacional, pero también un legado imborrable de pasión, disciplina y amor por la cultura.
Apenas se dio a conocer la noticia, las redes sociales se llenaron de mensajes de despedida, fotografías y recuerdos de quienes tuvieron el privilegio de conocerlo. Aunque nació en Chile, Barahona se convirtió en un pilar fundamental del teatro tico, forjando en San José una trayectoria ejemplar que inspiró a varias generaciones de artistas.
Entre las muchas muestras de cariño, figuras como la actriz Sofía Chaverri y el músico Luis Jákamo compartieron sentidas palabras de despedida.
“Tuve el privilegio de trabajar y ser dirigida por el maestro Lucho Barahona, además de compartir junto a él en diferentes ocasiones en los últimos años. Como director fue minucioso, como colega siempre generoso, cuando iba al teatro a ver alguna obra era amoroso y puntual en sus comentarios al respecto”, recordó Chaverri.
La actriz añadió que Lucho era un hombre admirable, entregado por completo a su oficio, a sus colegas y al arte que tanto amó. “Me hubiera encantado trabajar más con él, pero agradezco haber tenido la oportunidad de aprender de su dirección y de todas las veces que he podido actuar en las tablas del teatro que lleva su nombre”, expresó.
Conmovida, Chaverri aseguró que el legado de Barahona permanecerá vivo en el gremio teatral costarricense. “Gracias por tanto Lucho, descansa en paz”, concluyó la intérprete, acompañando su mensaje con fotografías junto al maestro.

La huella de Lucho Barahona en el arte de Costa Rica
Por su parte, el músico Luis Jákamo evocó los años en que compartieron vecindario y amistad. “Siempre te recordaré como el vecino noble y amigable cuando a inicios de los años 70 fuimos vecinos en el Barrio Amón, y solíamos tomarnos por las tardes un café en el Teatro Nacional junto a tu compañero Alejandro Sieveking y otros amigos del arte costarricense que en ese momento soñábamos con crecer”, escribió.
“El telón de la luz eterna se ha abierto para vos. Gracias por tanto que le diste a Costa Rica”, cerró Jákamo con profundo afecto.
El ministro de Cultura y Juventud, Jorge Rodríguez Vives, también rindió homenaje al actor y productor, recordando el impacto decisivo que tuvo en la historia de la cultura nacional. “Es de esas personas que cambiaron para siempre el rumbo del teatro costarricense”, afirmó.
Rodríguez compartió además un recuerdo especial: “De niño iba con mi mamá y mi abuela al Teatro del Ángel, y ahí —sin saber ponerlo en palabras— entendí que el teatro podía conmover, incomodar y acompañar la vida. Lucho tenía ese don: hacer del escenario un espacio profundamente humano, donde uno salía distinto, más atento, más vivo.”
El ministro reconoció que su partida duele, pero que pesa más la gratitud por su trascendente legado. “Lucho se queda en la memoria de los cuerpos que aprendieron a decir, en las butacas que se llenaron de asombro, en ese silencio previo al aplauso donde el teatro revela su verdad. Gracias por enseñarnos que el escenario también puede ser hogar. Descansá en la escena eterna”, expresó.
El comediante Norval Calvo, de Pelando el ojo, también tuvo palabras de cariño y reconocimiento para el actor. “Don Lucho fue todo un referente de este país en el humor nacional. Siempre lo admiré muchísimo cuando tenía el programa La lucha de Lucho. Deja un legado en el humor, en el público que lo siguió y en el teatro que fue su gran fuerte”, manifestó el imitador.
La productora de Teletica, Gloriana Sanabria, también dedicó unas palabras llenas de cariño: “Gracias por esa escuela de artistas que formaste. Por todo al amor al teatro que nos enseñaste. ¡Qué honor para mí haberte conocido y compartido en tantas ocasiones!”, escribió.
Sanabria añadió junto a una fotografía: “Fue cuando coincidimos en una butaca. ¡Qué mejor lugar para apreciar una obra que a tu lado!”

Por último, Sergio Masís, administrador del grupo Red de Solidaridad Teatral, resaltó la grandeza del actor y su huella imborrable: “Se nos fue un grande entre los grandes del teatro y la televisión. El legado y la huella de Lucho Barahona en la escena costarricense nos acompañará por siempre. Vuela alto querido amigo que la vida me honró en conocer y trabajar con él.”
En cada palabra, en cada recuerdo y en cada escenario que alguna vez pisó, Lucho Barahona seguirá presente. El telón baja, pero su luz —la del arte generoso y eterno— nunca se apaga.

