
Montserrat del Castillo dio a conocer uno de los procesos más dolorosos que ha vivido, en el que incluso hubo un tiempo en el que no fue feliz... al inicio de su vida como madre. Así lo dio a conocer en el pódcast Entre dudas y fe, junto a su amiga María José Quesada.
En el último episodio de la temporada, la presentadora de Teletica dio a conocer detalles de su parto, entre ellos, que ese mismo día tuvo que trabajar.
Luego de dar a luz, se tuvo que maquillar y peinar para presentar una nota en De boca en boca. También relató que atravesó su embarazo durante la pandemia y que luego sufrió una depresión posparto.
Sin embargo, esa no fue la parte más difícil, sino que narra que lo más duro que vivió fue cuando llegó el momento de amamantar a su pequeño.
“Yo a mi hijo le daba leche con sangre, lloré y grité al punto de que el papá del bebé me dijo: ‘Ya no más’. Yo agarraba la camisa y la ponía aquí (en sus dientes para poder dar de mamar en medio del dolor) y llegaba una asesora de lactancia a hacerme masajes y yo con toda la incomodidad”, explicó.
También dio a conocer un fuerte testimonio de ese momento de su vida.
“Yo no estaba siendo feliz, no dormía en la madrugada, tenía que darle de mamar y eso lo hemos vivido todas, y no me voy a quejar porque hay mujeres que hasta lo han vivido solas. Yo llegué al doctor y le dije: ‘Me estoy volviendo loca’ y me diagnosticaron fatiga crónica”, agregó.
En medio de la situación, Montserrat narró con transparencia lo que vivía en ese momento. Mencionó que se sentía cansada de alistarle la merienda al bebé, hacer ejercicio, hacer el programa y que incluso llegó a tener crisis gástricas por no almorzar.
Uno de sus doctores le recomendó al menos ir a un parque “y respirar”, porque ella vivía en un estrés constante.
En medio de esa situación, dijo que tuvo que aprender a que no puede tener el control de todo y a descansar al menos un día. “A mí la vida me cambió”, confesó.
