La envidia será muy “cochina”, como suele decirse, pero... ¿quién no la ha sentido? Por lo menos, Montserrat del Castillo no tuvo filtro al contar que a ella sí la ha consumido ese difícil sentimiento, al que define como una maldición.
Castillo estrenó este jueves 21 de mayo el cuarto episodio de su pódcast Entre dudas y fe, espacio en el que no ha tenido reparo en desnudar todos esos errores, defectos incómodos y episodios negativos que la mayoría de nombres de la farándula prefiere tener bajo llave.
En esta ocasión, la presentadora de Teletica reveló la etapa amarga de obsesión que vivió al compararse constantemente y envidiar a una importante presentadora de televisión a la que admiraba.
“Yo decía: ‘¿Por qué a ella le salen estas oportunidades? ¿Por qué se ve tan diferente? ¿Por qué no puedo verme así, hablar más fluido? ¿Por qué yo no tengo esa habilidad de no ponerme tan nerviosa cuando salgo al aire?’”, comentó.
Según Montserrat, sus inseguridades la hicieron idealizar a su exitosa colega, de quien no reveló su nombre, a tal punto de creer que era perfecta y que por eso le daban las oportunidades que a ella no le llegaban.
“Me había dejado de fijar en las que sí tenía, en las bendiciones y cualidades que yo sí tenía y en mi propósito, completamente diferente al de las demás personas. Usted empieza a idealizar y se hace un mundo, se mete en ese ride y se enferma. Es una maldición”, aseguró.

La conductora de De boca en boca aseveró que perdió todo un año de su vida con esas comparaciones, las cuales califica como “un cáncer” en su ámbito profesional, pues, en lugar de concentrarse en ella y sentirse cómoda con su forma de ser, estaba consumida por la envidia.
Incluso, confesó que las cirugías estéticas en su rostro, de las cuales se arrepiente, fueron fruto de esa inestabilidad.
Por esa razón, afirma que emprendió una lucha por valorar su identidad, admirarse a sí misma y desmitificar la imagen que había construido sobre la otra persona que, al final, era tan humana y tenía tantos problemas como ella.
“Tuve que desaparecerme, y desaparecerla, de mis redes. Porque yo no puedo estar ahí trabajando (en sus inseguridades), tuve que alejarme. (Se dijo a ella misma en ese momento) Necesito un tiempo porque esto me está pasando, lo voy a aceptar y lo voy a trabajar”, relató.

