A mediados de agosto, en una pequeña capilla dentro del centro de detención de Newark, en Nueva Jersey, Estados Unidos, Ganesh Oduko y Angie Figueroa intercambiaron votos matrimoniales en una ceremonia que duró apenas 15 minutos.
Asistieron el abogado del detenido y un colega de trabajo, quienes fungieron como testigos. Ella, ciudadana estadounidense, vestía un sencillo vestido de Charlotte Russe; él, notablemente más delgado tras meses de reclusión, llevaba el uniforme azul asignado a los internos.

La pareja, que sostenía una relación desde hacía dos años, había planeado casarse a finales de 2025, pero el arresto de Oduko a mediados de junio modificó sus planes y precipitó la ceremonia nupcial.
Ambos se conocieron en un programa de voluntariado agrícola en Nueva Jersey.
Oduko, originario de Ghana, llegó a los Estados Unidos con una visa de estudiante en enero de 2022. Al poco tiempo, dejó sus estudios universitarios en la Universidad de Caldwell para trabajar y ahorrar, con la intención de retomarlos más adelante.
Sin embargo, esta decisión lo dejó fuera de estatus migratorio, lo que motivó su detención el 13 de junio por un agente del Departamento de Seguridad Nacional, cuando se dirigía a su empleo en una panadería.
Del voluntariado a una celda en Newark
En el verano de 2023, Ganesh participó en una pasantía en Homecoming Farm, una granja gestionada por una comunidad religiosa en Long Island, donde aprendió técnicas de agricultura orgánica.
Durante ese periodo, todavía cursaba biología en la universidad. En una carta de apoyo, Gina Fleming, miembro de la congregación religiosa asociada a la granja, lo describió como alguien que “realizaba un trabajo exigente con una sonrisa todos los días”.
Además, resaltó su compromiso comunitario, señalando que compartía oraciones y comidas con las hermanas del lugar y mantuvo el vínculo con ellas tras finalizar su estadía.
La mañana de la detención, Angie se encontraba en casa de su familia en Staten Island. Conversaba por teléfono con Ganesh cuando escuchó a las autoridades pedirle que se pusiera las manos a la espalda. Poco después, él logró avisarle que había sido detenido.
Angie, recién graduada en psicología, notificó de inmediato a Shiva, hermano de Ganesh, en Ghana. Ambos optaron por no informar a su madre, Rita, para evitarle preocupación. Paralelamente, contrataron los servicios de Alexander Mena, abogado de inmigración especializado en detenciones y procesos de deportación.
Cambio de política migratoria
El abogado sostiene que Ganesh no era el objetivo principal del operativo federal donde fue arrestado. “Lo que está sucediendo no es normal. Desde enero, prácticamente ha habido un aumento constante”, denunció.
Señaló que, en administraciones anteriores, su cliente no habría sido encarcelado, ya que carece de antecedentes penales. Según Mena, lo usual habría sido que el proceso de deportación se llevara a cabo mientras Oduko seguía bajo supervisión, sin necesidad de encierro.
Sin embargo, ahora permanece en un centro de detención mientras espera una resolución.
Una decisión legal, una esperanza pendiente
El matrimonio entre Ganesh y Angie representa uno de los elementos que podrían jugar a su favor en el proceso migratorio.
A esto se suman su permanencia legal previa, la ausencia de antecedentes penales, su experiencia como becario en Long Island y las cartas de respaldo que ha recibido.
La semana pasada, Oduko pagó una fianza, y su abogado confía en que su liberación será pronta. Sin embargo, aclara que no existen garantías de que el matrimonio detenga la deportación.
“En mi opinión, esto refleja profundamente un sistema injusto que obliga a las personas a tomar este tipo de decisiones”, concluyó Mena.

