
Este jueves 3 de setiembre por fin se enfrentaron en juicio Mauricio Hoffmann y su novia, María José Ulate, contra el creador de contenido Diego Bravo.
El encuentro judicial se realizó en el Tribunal Penal del Segundo Circuito Judicial de San José, en Goicoechea; el debate en cuestión es una demanda que interpusieron a inicios del 2023 el presentador de televisión y la maquillista contra el influencer por presuntos delitos contra el honor, entre ellos difamación e injurias.
El inicio del juicio estaba pactado para las 8 a. m.; sin embargo, según informó La Teja, empezó al menos una hora y media después de lo acordado.
El conflicto judicial entre Hoffmann, Ulate y Bravo se originó por una serie de publicaciones y videos que el influencer difundió en sus redes sociales sobre la pareja y aspectos de su vida personal.
La pareja intentó evitar llegar a instancias judiciales, incluso le pidieron a Bravo una disculpa pública por los posteos que hizo en plataformas; sin embargo, él se negó.
El enfrentamiento en tribunales se ha pospuesto en varias ocasiones. En principio se iba a realizar en setiembre del 2023; posteriormente se fijaron nuevas fechas en mayo de 2025 y el debate volvió a ser suspendido. En enero de 2026 se fijó el encuentro para marzo; no obstante, una vez más fue cambiado de fecha para al final concretarse este 3 de setiembre.
De acuerdo con la información de La Teja, al inicio del juicio, los abogados de las partes conversaron en privado, al parecer sobre una posible conciliación. Empero, no se llegó a un acuerdo.
Avanzado el juicio, La Teja reportó que Hoffmann y Ulate se retiraron de los tribunales. Además, Bravo se abstuvo de declarar sobre los hechos por recomendación de su abogado.
El juicio debería continuar con las declaraciones de Hoffmann y Ulate y otros testigos del proceso, pero al parecer no será hoy y se fijará una fecha para una nueva audiencia.
Los hechos de la demanda
Según había explicado Rafael Rodríguez, abogado de Ulate y Hoffmann, a La Nación en una entrevista anterior, los demandantes consideraban que la información que publicó Bravo sobre ellos provocó ocho delitos de difamación.
El abogado explicó entonces que Bravo atentó contra el honor de la pareja con sus publicaciones y por eso solicitaron una indemnización de ¢5 millones para cada uno de los afectados.
“Hemos aportado elementos de prueba de que las difamaciones que se indican (en la querella) se dieron. Hay que tomar en cuenta el hecho de que, aunque Mauricio y María José sean figuras públicas, esto no acredita que cualquiera pueda hacer un tipo de publicación con su vida privada”, explicó el abogado.
