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La reina de 29 años que conquistó a un país y la tragedia que le arrebató un prometedor futuro

La reina Astrid murió en un trágico accidente en Suiza. Su legado aún emociona a tres países que la consideraron una figura inolvidable

La princesa Astrid conoció al príncipe Leopoldo en una noche de gala y se comprometieron en 1926
La princesa Astrid conoció al príncipe Leopoldo en una noche de gala y se comprometieron en 1926 Hulton Royals Collection
La princesa Astrid conoció al príncipe Leopoldo en una noche de gala y se comprometieron en 1926
La princesa Astrid conoció al príncipe Leopoldo en una noche de gala y se comprometieron en 1926 (Keystone/Hulton Royals Collection)

El 29 de agosto de 1935, una tragedia interrumpió el destino de una de las reinas más queridas del siglo XX. Astrid de Bélgica, nacida como princesa sueca, murió a los 29 años en un accidente automovilístico en Suiza, cuando apenas tenía un año de haber asumido como reina consorte. Su muerte provocó un duelo nacional y dejó una huella imborrable en Europa.

Aunque el hecho ocurrió hace nueve décadas, la historia de Astrid sigue vigente, no solo por su inesperado final, sino también por el fuerte vínculo emocional que construyó con el pueblo belga, su tierra adoptiva.

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