
El músico costarricense Kike de Heredia recordó cómo evitó ser una de las víctimas de los atentados del 11 de setiembre del 2001, en Estados Unidos. Él iba a visitar las Torres Gemelas ese día, pero una decisión le terminó salvando la vida.
Según contó el artista, en setiembre de ese año él y el Grupo Carnaval se encontraban de gira por Estados Unidos. En el viaje lo acompañaban su esposa y su hija de ocho meses.
La agrupación tocó el 10 de setiembre en Nueva Jersey. Después del espectáculo, habían decidido visitar las torres al día siguiente, pues deseaban grabar un video. “Acordamos que íbamos a ser los primeros en estar ahí”, dijo.
Durante la cena, se le acercó el dueño del lugar donde habían tocado para decirle que no podían visitar los edificios porque había organizado una carne asada en la que participarían el cónsul de Costa Rica y el de República Dominicana. “Si ustedes van a Nueva York, no regresan a tiempo”, les dijo.

Por esta situación, Kike decidió no ir el martes 11 de setiembre a las Torres Gemelas.
Ese día, recibió una llamada de su nuera, quien lo alertó de “un accidente” en el lugar. Le dijo que un avión se estrelló contra una de las torres; después, una segunda aeronave chocó contra la otra.
“Encendimos la televisión. No era un accidente, era un atentado”, narró el músico.
“Uno decide en la vida ser bueno o ser malo, uno decide ser trabajador o no trabajar. Todo es una decisión de nosotros. Pude haber dicho que no podía ir a la carne asada. Yo decidí no ir a las Torres Gemelas. Vea cómo Dios tiene propósitos en nuestras decisiones, las cuales pueden resultar en bendición o en maldición para hijos, nietos y bisnietos”, dijo el artista.
Por la situación de emergencia y de seguridad en Estados Unidos, Kike, su familia y el grupo tuvieron que mantenerse varios días en ese país. “Vivimos la cosa más terrible. Se cancelaron todos los bailes, no había vuelos”, narró.
Cuando lograron regresar a Costa Rica, el aterrizaje se complicó por motivos de neblina y tuvo que ir hasta Panamá con su familia. “Otras seis horas de viaje. Dormimos hora y media. Nos dieron una hamburguesa y un fresco. Desde ahí mi esposa dijo que nunca más se volvería a montar en un avión”, agregó.
Al finalizar, Kike hizo una reflexión: “Tenga mucho cuidado antes de tomar una decisión. Consulte a Dios, hable con personas y verá que cuando toma una buena decisión, generalmente viene una bendición, y que cuando toma una mala decisión, generalmente viene una maldición. Comparto este testimonio para que vean que Dios trataba conmigo mucho antes de que yo decidiera servirle a Él”.
