
El escrutinio público no perdona, y si alguien sabe de eso es Keyla Sánchez. En la madrugada del 31 de marzo del 2022, la presentadora sufrió un aparatoso accidente de tránsito en la ruta 27 que dejó, sobre todo, un pozo emocional que la obligó a detenerse por completo.
Detrás de los titulares de la época, habitaba una mujer sumida en una profunda crisis de salud mental, así lo dio a conocer en entrevista con La Nación.
“Después de todo este episodio quedé mal a nivel mental. Pensaba: ‘¿Cómo voy a salir a la calle? ¿Cómo voy a enfrentar la escuela de mi hijo, mis amistades, mi trabajo?’. Se me vino el mundo encima. Yo no veía salida, sentía que veía la luz y de repente me hundía otra vez en un pozo”, explicó Sánchez.
Esa situación la llevó a citas semanales con psicólogos y psiquiatras, medicamentos para poder dormir y controlar su ánimo, pues en aquel momento abandonar la televisión también pasó por su mente.
“Montones de veces pensé en renunciar, yo decía: ‘¿Qué va a pasar conmigo?’. Pero mi psicóloga me decía: ‘Preocúpese primero por salir de esta, no vaya tan de prisa’. Mi vida siempre había sido muy acelerada. Tuve un shock postraumático terrible: ansiedad, insomnio, depresión, ataques de pánico a las 2 a. m., todo dándome vueltas”, confesó.

Además, Sánchez recordó que estuvo tres o cuatro meses sin celular. “No tenía redes sociales, yo no leía nada. Enfocándome en mi recuperación. No era necesario leer porque yo decía: ‘Dios mío, sí, ahí el mundo es un caos’”, contó.
Con ayuda profesional, Sánchez dejó los medicamentos al volver a pisar un canal de televisión; se sacudió las críticas y volvió con más fuerza que nunca, demostrando que su trabajo siempre ha hablado por ella.
“Yo soy una mujer fuerte, y si no pudieron conmigo, pues yo ahora soy imparable, un mensaje no me va a dañar. Fue complicado lograr ese equilibrio, pero el tiempo y Dios lo acomodaron”, finalizó.
