
La policía del estado de Victoria, en Australia, abrió una investigación formal sobre una presunta agresión sexual denunciada por la actriz australiana Ruby Rose contra la cantante estadounidense Katy Perry, por hechos que habrían ocurrido en 2010 en un club nocturno de Melbourne.
La pesquisa está a cargo del Equipo de Investigación de Delitos Sexuales y Abuso Infantil de Melbourne, que confirmó que el incidente habría tenido lugar en un local con licencia en el centro de la ciudad, aunque, al tratarse de un caso en curso, las autoridades dijeron que no ofrecerán más detalles por el momento.
Ruby Rose, de 40 años y conocida internacionalmente por su papel en la serie Orange Is the New Black, aseguró que la intérprete de Roar la agredió sexualmente en el club Spice Market, un conocido punto de encuentro nocturno en Melbourne.
Según su relato, ella se encontraba descansando en el regazo de su mejor amiga cuando, de forma repentina, se produjo la agresión que describe como un “trauma”, ocurrido cuando tenía poco más de 20 años. La actriz afirma que durante años guardó silencio sobre lo sucedido.
La acusación se hizo inicialmente a través de Threads, donde Rose respondió a una publicación sobre la carrera de Katy Perry con un mensaje en el que afirmó que la cantante la había agredido sexualmente. El comentario se volvió viral, generó una ola de reacciones y reavivó el debate en redes sociales sobre los abusos en la industria del entretenimiento.
En publicaciones posteriores, la actriz confirmó que ya formalizó la denuncia ante la policía de Victoria y que entregó todos los antecedentes a las autoridades.
A través de su cuenta en Threads, explicó que, por indicación de los investigadores, no puede seguir comentando públicamente ni sobre el caso ni sobre las personas involucradas, pese a los mensajes de apoyo y testimonios que ha recibido de otras personas; subrayó que esta restricción es parte de los procedimientos habituales en investigaciones de este tipo.

La respuesta del equipo de Katy Perry
El entorno de Katy Perry rechazó de manera tajante la versión de Ruby Rose. Un representante de la cantante calificó las acusaciones como “categóricamente falsas” y las describió como “mentiras peligrosas e imprudentes”.
En el mismo comunicado, el vocero añadió que Rose tendría “un historial bien documentado” de hacer graves acusaciones públicas en redes sociales contra distintas personas, afirmaciones que —según el representante— fueron desmentidas repetidamente por los involucrados.
Perry, una de las figuras pop más influyentes de la última década, no se ha pronunciado directamente en sus propias redes sociales sobre el caso, y dejó en manos de su equipo la defensa pública frente a la denuncia.
Por ahora, la investigación se encuentra en una fase preliminar, centrada en recopilar testimonios y antecedentes sobre lo ocurrido en la discoteca de Melbourne en 2010. Las autoridades no presentaron cargos ni adelantaron conclusiones, y tanto la denunciante como la señalada se mantienen bajo la mirada pública mientras el proceso avanza.
