
El actor y artista marcial Chuck Norris falleció a los 86 años el jueves por la mañana en Hawái. La noticia fue confirmada por su familia en una publicación en redes sociales. Según el comunicado, murió en paz mientras dormía, rodeado de su esposa, Gena O’Kelley, y su familia.
A lo largo de sus más de seis décadas de carrera, Norris amasó una fortuna estimada en unos $70 millones. Su riqueza se forjó gracias a su trabajo en películas de acción, series de televisión, libros y proyectos relacionados con las artes marciales.
Patrimonio construido entre Hollywood y el tatami
Gran parte de la fortuna del actor está ligada a su carrera en los medios audiovisuales, con apariciones en alrededor de 50 producciones de cine y televisión. Norris alcanzó reconocimiento mundial con títulos como Delta Force, la franquicia Missing in Action y la serie Walker, Texas Ranger, que se emitió en la década de 1990.
Antes de alcanzar la fama en Hollywood, ya contaba con una destacada trayectoria en el kárate, lo que contribuyó a su imagen pública y le abrió puertas en la industria del entretenimiento.
Esta experiencia también se reflejó en sus actividades paralelas, como la publicación de libros e iniciativas relacionadas con el deporte.
Hasta la fecha, no existe información pública detallada sobre el testamento ni sobre la división formal de la herencia. Se prevé que la herencia se reparta entre su esposa y sus cinco hijos: Mike, Eric, Dina, Dakota y Daniele.
Norris residía en distintas propiedades en Estados Unidos; su residencia principal se encontraba en un rancho en Texas, y al momento de su muerte estaba en Hawái, en la isla de Kauai. En los últimos años, se había alejado de la pantalla, realizando solo apariciones ocasionales en películas.
En publicaciones en redes sociales, sus hijos destacaron el legado personal del actor, haciendo hincapié en valores como la disciplina, la fe y la dedicación a la familia; rasgos que, según ellos, también marcaron su trayectoria profesional y ayudaron a construir no solo una carrera exitosa, sino también un legado perdurable.
