
Que en una misma entrega de premios Bad Bunny y el Dalái Lama recibieran un galardón es una muestra del hito histórico que marcaron los premios Grammy 2026. En el mismo escenario en el que se anunció al puertorriqueño como el gran ganador de la noche, también se dio a conocer que el líder espiritual del budismo tibetano fue merecedor del gramófono a mejor grabación de audiolibro, narración y cuentacuentos.
Ahí también, frente a las cámaras, los micrófonos y las grandes luminarias de la música internacional, el discurso en defensa de los latinos en Estados Unidos tuvo un eco especial con diferentes alusiones a Donald Trump, su gobierno y las redadas realizadas por el ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas).
Bad Bunny hizo historia al hacerse con el premio a álbum del año por su producción DeBÍ TiRAR MáS FOToS, convirtiéndose así en la primera obra en español en obtener el máximo galardón de los premios a lo mejor de la música del mundo. Al subir al estrado, la estrella mundial no dejó dudas de su posición y aprovechó las luces para lanzar un potente mensaje político, arremetiendo contra las redadas que han polarizado a Estados Unidos.
“Antes de darle gracias a Dios, voy a decir ‘ICE out’”, dijo Bad Bunny al aceptar el premio a mejor álbum de música urbana. “No somos salvajes, no somos animales, no somos extraterrestres; somos humanos y somos estadounidenses”, dijo el artista de 31 años, a una semana de presentarse en uno de los escenarios más grandes del mundo como protagonista del show de medio tiempo del Super Bowl.
Más tarde, cuando ganó el premio más importante de la noche, se le vio visiblemente emocionado antes de subir al escenario y dar la mayor parte de su discurso en español, rindiendo homenaje al pueblo de Puerto Rico. “Quiero dedicar este premio a todas las personas que tuvieron que dejar su tierra, su país, para seguir sus sueños”, dijo en inglés. El tercer galardón de Bad Bunny en la noche fue a mejor interpretación global.
El gane de Bad Bunny, con un álbum que explora lo que significa ser puertorriqueño en el contexto de un colonialismo persistente, acompañado de sonidos folclóricos, salsa contagiosa y ritmos de reguetón, manifiesta una clara estocada a la xenofobia.
Apoyo de la industria y crítica a las redadas
Algunas de las estrellas más importantes de la música criticaron duramente las redadas migratorias que sacuden a Estados Unidos, mientras se reunían en Los Ángeles para la entrega de los premios Grammy. Bad Bunny no fue el único en denunciar las acciones del ICE. Entre los trajes de Valentino, Chanel y Saint Laurent que se vieron en la alfombra roja, muchos de los asistentes añadieron una insignia con la consigna “Fuera ICE” a sus atuendos.
Entre ellos se encontraban la poderosa pareja formada por Justin y Hailey Bieber, la veterana cantante Joni Mitchell, el cantante estadounidense Jordan Tyson y la actriz y cantante Helen J. Shen. “Estoy asustada, estoy muy preocupada”, le dijo Gloria Estefan a AFP tras bastidores, después ganar el Grammy al mejor álbum latino tropical.
“Quiero decir que estoy aquí como la nieta de una inmigrante. Soy el producto del coraje, y pienso que esa gente (los inmigrantes) merecen ser celebrados. No somos nada sin el otro”, expresó Olivia Dean, cantante de raíces guyanesas al ganar el Grammy a la mejor artista revelación.

Billie Eilish, cantante estadounidense, quien conquistó el Grammy a la canción del año con su Wildflower, dijo sentirse orgullosa, pero utilizó su tiempo en el palco para abordar el tema migratorio. “Agradecida como estoy, honestamente no siento que necesito decir otra cosa que nadie es ilegal en una tierra robada”, externó.
“Es increíblemente distópico que estemos vestidos de gala y podamos celebrar los galardones mientras hay gente a la que secuestran y disparan en la cara en la calle”, dijo SZA.
Gala y ganadores de los Grammy
El rapero Kendrick Lamar sumó cinco gramófonos más a su colección personal, entre ellos el de grabación del año, mientras que Billie Eilish y su hermano Finneas obtuvieron el reconocimiento a canción del año.
Lamar fue reconocido por una variedad de canciones, desde la melódica Luther —ganadora de grabación del año y con la participación de SZA, que incluye un sample del fallecido cantante Luther Vandross— hasta el tema de hip-hop más clásico Tv off.
“No soy bueno hablando de mí mismo, pero lo expreso a través de la música. Es un honor estar aquí”, dijo Lamar, ganador del Premio Pulitzer.

La noche contó con actuaciones eléctricas de una constelación de estrellas, entre ellas Lady Gaga, quien ganó dos premios, incluido mejor álbum vocal pop, que ofreció una versión vibrante de Abracadabra. Justin Bieber apareció solo en bóxers —y medias— para cantar Yukon. La princesa del pop Sabrina Carpenter interpretó su éxito Manchild. Reba McEntire y Lauryn Hill cantaron en honor a quienes fallecieron durante el último año en el mundo de la música.
La esposa del fallecido rockero Ozzy Osbourne, Sharon, y sus hijos Kelly, Jack y Aimee observaron mientras Post Malone lideraba una banda estelar —con Slash en la guitarra— para interpretar War pigs de Black Sabbath.

