
La joven influencer iraní Diana Bahador, conocida en redes sociales como “Baby Rider”, fue asesinada de un disparo en la cabeza mientras participaba en una manifestación contra el régimen del Ayatolá en Irán. Tenía 19 años.
Bahador se había hecho popular en plataformas digitales por compartir videos donde aparecía conduciendo motocicletas con el rostro descubierto, una imagen que desafiaba las estrictas normas del país. Su cuenta superaba los 348.000 seguidores, convirtiéndola en símbolo de una nueva generación que buscaba mayor libertad de expresión y derechos para las mujeres.
El grupo de Derechos Humanos Hyrcani informó que la joven recibió dos impactos de bala durante las protestas del pasado 8 de enero en la ciudad de Gorgan, al norte del país.
Días después, su familia habría difundido un comunicado —presuntamente bajo presión de los servicios de inteligencia iraníes— en el que aseguraban que Bahador había muerto en un accidente de tráfico el 22 de enero. Sin embargo, esa no fue la causa real de su deceso, según el colectivo de derechos humanos.
Las recientes protestas en Irán comenzaron el 28 de diciembre, tras la fuerte devaluación del rial, la moneda local, y pronto se expandieron por todo el territorio. En medio de la represión, el país suma más de dos semanas sin servicio de internet y reportes extraoficiales señalan alrededor de 30.000 muertes y más de 42.000 arrestos.
