
La cantante Carly Simon, de 83 años, confirmó en un comunicado obtenido por People el 27 de julio que fue diagnosticada con la enfermedad de Parkinson y que se sometió a una cirugía por un carcinoma basocelular, un tipo de cáncer de piel.
“Mucha gente me ha escrito, preguntándose amablemente por mi relativo silencio, cómo estoy y qué he estado haciendo. La verdad es que he estado aprendiendo a vivir con la enfermedad de Parkinson”, escribió Simon.
Sus problemas de movilidad comenzaron tras reemplazos de ambas rodillas y una cadera, pero empeoraron a pesar de las cirugías.
“Me costaba levantarme de sillas bajas y sofás profundos sin que alguien me ayudara. Los muebles mullidos se convirtieron en mi peor enemigo.
“Una vez sentada, sentía como si la silla me hubiera engullido y pudiera quedarme allí para siempre, como una invitada que se ha quedado demasiado tiempo”, comentó.
Tras una evaluación en la Clínica Mayo, le diagnosticaron Parkinson.
Simon describió la imprevisibilidad del mal que la aqueja: “La enfermedad no sigue un horario fijo ni predecible. No consulta mi calendario para decidir qué tipo de día voy a tener”.
También advirtió sobre efectos no visibles como ansiedad, depresión, agotamiento y apatía.
“Uno puede encontrarse tumbado como una estrella de mar secándose al sol, con los brazos extendidos en todas direcciones, sin que nada en su interior le impulse a levantarse, leer, ver la televisión, escribir, cantar, llamar a alguien ni hacer prácticamente nada”, relató.
Y añadió: “Es como si la parte del cerebro que envía invitaciones para participar en la vida hubiera extraviado temporalmente la lista de invitados.”
Durante el mismo periodo se sometió a la cirugía por el carcinoma basocelular, que afectó su apariencia y su autoestima.
“Me extirparon el cáncer, pero la cirugía afectó mi apariencia y me hizo sentir más cohibida al ser vista en público”, comentó.
Con humor autocrítico recordó su propio éxito: “¡Qué ironía que haya escrito ‘Eres tan vanidosa’!”, agregó.
Ante la acumulación de problemas, decidió alejarse de los reflectores.
“Entre mis problemas de movilidad, el diagnóstico de Parkinson, la cirugía y las repercusiones emocionales de todo ello, retirarme de la vida pública fue la reacción más aceptable”, indicó.
Pero la música la sostuvo: empezó a grabar Comes in Waves, su primer álbum con material original desde 2008.
La música “siempre ha sabido cuándo llegar. Me ha rescatado incontables veces. Es como un gato o un perro que aparece discretamente a tu lado cuando percibe que no estás del todo bien”, manifestó.
Simon se mostró realista sobre la enfermedad: “No considero el Parkinson un regalo ni una bendición. No es ninguna de las dos cosas. Es difícil, frustrante y, a veces, aterrador”, confesó.
Reconoció el apoyo de su entorno: “Estoy profundamente agradecida a mis hijos, mi familia, mis amigos, mis cuidadores y los profesionales médicos que me han ayudado a superar esto. Su amor y paciencia me han sostenido en los momentos en que mis propias fuerzas no eran suficientes”.
“Quería compartir esto ahora porque muchas personas se han puesto en contacto conmigo expresando su sincera preocupación. Me conmueve esa preocupación, aunque no haya sabido cómo responder. Últimamente me muevo más despacio, me apoyo más en los demás que antes y he aprendido a aceptar que cada día será un poco diferente. Pero sigo aquí, muy presente. Con cariño, Carly”, concluyó.
Simon, originaria de Manhattan, había ganado un Grammy como Mejor Artista Revelación tras su álbum debut (1971) y alcanzó mayor notoriedad con No Secrets (1972), que incluía You’re So Vain. Vivía en Martha’s Vineyard y era madre de Sally y Ben, fruto de su relación con James Taylor. En 2022 ingresó al Salón de la Fama del Rock and Roll.
Según la Clínica Mayo, la enfermedad de Parkinson es un trastorno del sistema nervioso que afecta el movimiento. No tiene cura, pero puede tratarse con medicamentos y, en algunos casos, cirugía.

