Fernanda Matarrita Chaves. 11 enero
Gallo Pinto Bowl. Foto: The Breakfast Club para LN

Por razones nobles con la salud, siempre se ha evidenciado que el desayuno tiene un lugar privilegiado como una de las comidas más importantes del día. Pero, ¿qué hay de la felicidad que provoca tomarlo con tiempo y repleto de guarniciones ricas y balanceadas?

Comer es una fortuna, una alegría. Y empezar el día con un buen desayuno puede enderezar hasta aquellos llamados inicios con el pie izquierdo. The Breakfast Club fue creado por Natalia González y Hernando Ramos, quienes además de ser esposos, comparten el amor por la buena comida, especialmente, la que forma el desayuno.

Los fines de semana son especiales para dormir hasta tarde y buscar desayuno fuera de la casa, dejar de lado las carreras cotidianas y sentarse a degustar de “la mejor comida del día”; sin embargo, poquísimas veces hay lugares que lo sirvan después de las 11 a. m. Fue en esa carencia que esta pareja encontró su oportunidad de negocio y así nació este tipo de “paraíso de los desayunos”.

The Breakfast Club tiene un menú basado en las recetas y antojos de sus creadores: una experta en hotelería y restaurantes y un ingeniero en telecomunicaciones. En esta reseña hablaré de los tres platillos que pude disfrutar un domingo de estos, día en el que la experiencia no fue solamente para mi sentido del gusto.

Pancakes de chocolate con chispas de chocolate. Foto: The Breakfast Club para LN
Más que la linda foto de Instagram

Natalia y Hernando querían no solo ofrecer apetitosos y gustosos desayunos. Su idea siempre fue entregar una experiencia para el paladar y para los ojos. Por ello es que un gallo pinto con huevo, tocino, queso, plátanos maduros y pan de masa madre se convierten en el Gallo Pinto Bowl, que ya montado en un plato hondo es adornado con flores comestibles y con brotes de cebollino, entre otros.

Aparte de lucir muy bonito y ser ideal para tomar una foto y compartirla en la historia o en el feed de Instagram, lo que hace especial este platillo es que es preparado al instante, así que no sabrá a comida añeja o recalentada. Este es un auténtico gallo pinto completo y sacia por la idónea elección de sus acompañamientos. O sea, puede ser el brunch (comida que combina el desayuno con el almuerzo) perfecto.

Si en lugar de lo tradicional prefiere una propuesta más sofisticada, los huevos Benedictinos le pueden seducir los sentidos. Su presentación es tan elaborada que da un poco de pena empezar a comerlos, mas su aroma invita a dar el primer bocado. El platillo trae dos huevos ponchados servidos sobre dos esponjosos muffins ingleses con salsa holandesa, espinacas, crumble de tocino, queso parmesano y cebollino. Una excelente combinación de sabores.

Si va acompañado y quiere compartir un plato dulce, los panqueques de chocolate pueden terminar de alegrarle la experiencia. Sepa que le servirán tres generosos panqueques rellenos con chispas de chocolate. Adornándolos tendrá fresas frescas y malvaviscos rostizados. Junto al plato se le servirá una botellita con un maple de tapa dulce orgánico que da un toque diferente. Igual si usted se considera arriesgado y muy dulcero, puede pedir chocolate líquido, pero la verdad, está de más.

En el menú de panqueques encontrará los tradicionales, de banano, de mactha (te verde molido) y hasta waffles. Todos tienen un componente con el que prometen sorprenderle.

Huevos Benedictinos. Foto: The Breakfast Club para LN
Huevos Benedictinos. Foto: The Breakfast Club para LN
Espacio para todos

En el menú sobresalen llamativamente las Avocado Toast: tostadas de pan masa madre con aguacate, huevo ponchado, chile en hojuelas y puré de pimiento rostizado. Este plato puede pedirse con ensalada verde o plato de frutas mixtas. Otra opción que probaría en una segunda visita es el Bacon, Egg and Cheese: todos esos ingredientes se juntan dentro de un bagel. En la carta encontrará emparedados y burritos que encajan perfectamente en la categoría de brunch.

Si desea algo liviano, las opciones son el Pitahaya Smoothie Bowl y el Parfait de Yogurt Natural & Frutas. En The Breakfast Club también encuentra platillos especiales para niños.

Este restaurante ofrece la posibilidad de convertir algunas de sus opciones a vegetarianas y veganas. También tienen opción de “gluten friendly”.

The Breakfast Club está ubicado en el Centro Comercial Boulevard y quienes lo deseen pueden ir con sus mascotas (les dan tacitas con agua) a la terraza de su lugar. En su interior, el restaurante es amplio y lleno de claridad. Su decoración está pensada para que quienes visisten el sitio puedan tomarse fotos y colgarlas en sus redes sociales. Por ahora abren de 8 a. m. a 3 p. m., todos los días menos martes; posiblemente, pronto extiendan el horario hasta la noche y por supuesto, la lista de platillos.

¿Le gusta la idea de encontrar el desayuno no solo por la mañana? ¡Provecho!

Dirección: Escazú, Centro Comercial Boulevard, local #20.

Teléfono: 4035-6613.

Precio: Medio.

Tipo de comida: Desayunos.

Puede seguirlos en Facebook como The Breakfast Club CR y también en Instagram como @thebreakfastclubcr.