
Un video filtrado cambió el rumbo de la carrera de Ryan Reynolds. Lo que durante más de 10 años se manejó como un misterio en la industria del cine, finalmente tuvo respuesta.
El actor reconoció que fue él quien divulgó en Internet el video de prueba que permitió dar luz verde a la primera película de Deadpool.
El clip, que circuló masivamente en 2014, mostraba una secuencia de prueba creada por el director Tim Miller en 2012 con tecnología CGI. En esas imágenes, Reynolds aparecía caracterizado como el antihéroe, personaje que ya había interpretado en X-Men Orígenes: Wolverine (2009).
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La revelación ocurrió durante un conversatorio con la moderadora Anita Lee en el Festival Internacional de Cine de Toronto. El actor afirmó que había “hecho trampa”, pero aseguró que siguió su instinto porque sabía que el material interesaría al público.
Explicó que el estudio 20th Century Fox, hoy parte de Disney, no mostró interés en desarrollar una cinta con clasificación para mayores de 18 años, algo poco común en el cine de superhéroes.
Según relató, ya había participado en una audición para ese proyecto años atrás. No obstante, la iniciativa no avanzó debido al perfil irreverente y autorreferencial del personaje. El propio Reynolds confesó que, cada vez que se miraba al espejo, se decía que podía meterse en problemas legales por lo que había hecho.
Al final, la publicación del video en redes sociales forzó al estudio a reconsiderar su decisión. En un plazo de 24 horas, el filme recibió la aprobación para comenzar su producción.
Así nació Deadpool (2016), que con un presupuesto de $58 millones, logró recaudar $780 millones, convirtiéndose en el filme con clasificación restringida más exitoso desde Matrix Reloaded (2003).
Aunque en otras ocasiones evitó admitir su participación, Reynolds dio pistas a lo largo de los años. En una entrevista con Vanity Fair, realizada con detector de mentiras, comparó su rol en el caso con el del jugador Scottie Pippen, insinuando que tuvo un papel secundario en el “robo”.
En redes sociales también bromeó en múltiples ocasiones sobre la filtración. En 2018, recordó el cuarto aniversario del video asegurando que todavía buscaba al “culpable” y que estaba haciendo una investigación propia. En 2019, subió una publicación con un tablero lleno de sospechosos conectados por hilos, afirmando que estaba en la “fase 5” de su pesquisa personal.
Tras el éxito del primer largometraje, siguieron las secuelas: Deadpool 2 en 2018 y, en 2024, Deadpool & Wolverine. Esta última rompió récords de taquilla al recaudar $1.300 millones, superando al original y posicionándose como la película para mayores de edad más exitosa de la historia.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
