El gallo pinto apareció entre los platillos con frijoles mejor posicionados del mundo en la guía gastronómica TasteAtlas. La preparación, ligada a la cocina cotidiana de Costa Rica y también de Nicaragua, se ubicó en el puesto 22 de la categoría de mejor valorados y en la casilla 19 entre los más populares, ambas con nota 4,0.
El reconocimiento vuelve a colocar en el radar internacional a uno de los desayunos más representativos de la mesa costarricense. TasteAtlas describe el gallo pinto como una mezcla de arroz y frijoles cocidos y luego salteados, acompañados por hierbas y vegetales como culantro, chile dulce, apio y cebolla.
La preparación mantiene además una disputa histórica sobre su origen. La plataforma la presenta como plato nacional tanto de Costa Rica como de Nicaragua y señala una diferencia conocida entre ambas versiones: en territorio costarricense predominan los frijoles negros, mientras que en la nicaragüense suelen usarse frijoles rojos.
El nombre del platillo alude a su apariencia manchada, producto de la mezcla entre arroz y frijoles. En Costa Rica suele servirse con huevos, carne u otros acompañamientos y con frecuencia aparece junto a salsa Lizano, un condimento asociado a la versión local.
La lista mundial incluye además otros platillos latinoamericanos y centroamericanos preparados con frijoles, como feijão tropeiro, tutu de feijão y feijoada, de Brasil; sopa tarasca, frijoles charros y frijoles de la olla, de México.
También figuran recetas de otras regiones, entre ellas sopa da pedra, de Portugal; gigantes plaki, de Grecia; piyaz, de Turquía; ful medames, de Arabia Saudita; Jókai bableves, de Hungría, y fasole cu cârnați, de Rumania.
En Costa Rica, el plato conserva un lugar fijo en sodas, hogares y menús turísticos.