Jorge Arturo Mora. 30 agosto
Eddie Mora será el director del tercer homenaje que realiza la Sinfónica en este mes, tras conmemorar a Gerald Brown y Leonard Bernstein.
Eddie Mora será el director del tercer homenaje que realiza la Sinfónica en este mes, tras conmemorar a Gerald Brown y Leonard Bernstein.

No es casualidad que el director Eddie Mora sea la batuta de la Sinfónica Nacional para el concierto que dará el ensamble este jueves.

Una larga e intensa relación ha cruzado la vida de Mora con la del compositor francés, de quien se conmemoran 100 años de su fallecimiento.

Su fanatismo por las composiciones de Debussy data de tiempos universitarios. Mora tuvo la oportunidad de graduarse con Sonata para violín y piano, la última composición del francés antes de morir.

“Desde ahí entré con el material sonoro del compositor. Toqué su cuarteto (Cuarteto de cuerdas en Sol menor), una de las obras más significativas desde el lenguaje y solo he tenido una gran admiración porque uno establece una relación íntima con la primera nota de cada una de sus obras y no es en vano. La manera en cómo aborda los sonidos invita a los músicos a tener este tipo de relación tan cercana”, dice Mora.

Para el conductor, su doble rol como compositor y director le propicia una comprensión más amplia de las obras de Debussy.

“Al estar con las dos facetas, puedo entender la demanda artística, emocional y la delicadeza que transmite. Yo me pongo en los zapatos del compositor para escudriñar la razón y el porqué de lo que hizo. Ese ejercicio es extremadamente excitante”, asegura.

El homenaje a Debussy, además, comparte en el repertorio con una pieza compuesta por Mora. Se trata del Concierto Amighetti, obra del 2003.

“Tengo mucha alegría al decir que la iniciativa de poner el Concierto Amighetti fue de parte de la comisión técnica de la Sinfónica. Sumar eso a mi gran admiración por Debussy me provoca más emoción por la presentación”, afirma Mora.

Además, este concierto significa un momento muy importante para la Sinfónica Nacional: será la primera vez que se presente en el Aula Magna de la Universidad de Costa Rica, ubicada en la Ciudad de Investigación.

“Costa Rica tiene una carencia enorme de teatros. El desarrollo musical del país pide a gritos salas de conciertos adecuadas para la música. Estamos urgidos de una sala que reúna condiciones idóneas para apreciar varios siglos de música. Siendo docente universitario, me da gusto que me haya tocado la ruleta y pueda estrenar a la orquesta en esa aula”, afirma el conductor.

La Sinfónica Nacional se presentará este jueves 30 en el Aula Magna como parte de la temporada especial del 2018. El concierto será a las 7 p. m. y la entrada es gratuita. El espacio se puede reservar en el sitio web ucr.ac.cr/foro-institucional/.

Eddie Mora explica el programa del concierto

Preludio a la siesta de un fauno

Tengo que decir que en la cultura francesa musical viven los tres tiempos de la vida: pasado, futuro y presente. Stéphane Mallarmé fue un escritor que se inspiró en una obra histórica del rococó francés del siglo XVIII y escribió La siesta del fauno. Debussy se inspiró en la obra de Mallarmé para componer. Es una obra inspirada en otra inspiración que terminó siendo el punto de partida para lo que sería la música del siglo XX, empezando por un quebrantamiento del lenguaje musical. La obra inicia con un solo de flauta, soñoliento y despacio. Esa manera de componer un lenguaje sirvió de punto de partida. Uno aún la escucha y siente que está frente a un evento nuevo, ante una propuesta artística importante. Fue escrita en 1894.

El mar

Esta fue escrita en 1905 y demuestra a un compositor maduro y consolidado, que gozaba de una fama muy importante. Debussy escribe algo que muchos comparan con una sinfonía, etiqueta que él rechazaba por el antigermanismo Son tres movimientos con importante peso artístico y musical, con relación cíclica entre ellos. Debussy pone un pie en el romanticismo a pesar de que representa otro estilo. Aquí hay mucho simbolismo porque El mar es una obra que definitivamente describe la potencia y lo imponente de la naturaleza ante el ser humano. La impresión que me da es lo pequeño que somos ante la inmensidad de la naturaleza, y hay un impacto psicológico y emocional plasmado en la música. No es una obra que describe la espuma ni el viento… Eso sería quedarse corto con la apreciación en el campo estrictamente emocional. Te pone en un plano metafísico.

Concierto Amighetti

Yo escribí esta obra en el 2003 y parte de ella fue estrenada por la Sinfónica. Es música con mucho movimiento. Esta será la primera vez que se toque en este formato. Yo tengo una gran admiración y respeto por Francisco Amighetti, uno de los artistas más completos en la historia de Costa Rica. Tengo una copia de La gran ventana que se exhibirá mañana en el concierto. Fue hecha por él, impresa por él y me parece que esa es la obra que resume toda su obra. Siempre me ha inspirado a seguir creando, así que estamos uniendo tres cosas en este concierto: literatura, plástica y música.