Alexánder Sánchez. 9 agosto
En 'Todos somos Óscar', Tito Oses encarna tres personajes distintos. Cada papel esculpe dramas intensos, muy arraigados en la sociedad actual. Cortesía de Tito Oses
En 'Todos somos Óscar', Tito Oses encarna tres personajes distintos. Cada papel esculpe dramas intensos, muy arraigados en la sociedad actual. Cortesía de Tito Oses

Todos somos Óscar, o Gerardo, o Damaris, o Pablo; no importa el nombre. La cosa es que en la telaraña de esta sociedad tica, como si fuera un fino espejo, todos nos reflejamos sin distingo alguno.

Para bien o para mal, pero nos reflejamos.

A Tito Oses, el cantante nacional que “prohibió prohibir” en uno de sus temas musicales más ‘pegados’, le preocupa que nos miremos en ese espejo y que, sin cuestionarnos, nos acostumbremos a una imagen muchas veces moldeada por la intolerancia, el egoísmo y el status quo.

Por eso un día, sin pensarlo demasiado, Oses decidió levantarse del letargo, escapar por un instante del universo de la música y lanzarse a hacer una película para cine –Todos somos Óscar– , la misma que desde este jueves se puede apreciar en todos los cines ticos.

El nuevo filme, dirigido, producido y actuado por el mismo Oses, es un drama en tres actos. Es decir, se trata de tres historias diferentes cuyo hilo conductor es la “ética”.

En todas las historias, como el nombre de la película lo pregona, un hombre llamado Óscar es la estrella, o mejor dicho la víctima de las circunstancias en las que vive.

“En todos los casos yo encarno al Óscar protagonista, pero es importante decir que en los relatos hay otros personajes llamados Óscar. El asunto es que todos esos personajes viven al límite de las circunstancias, lo que tiende a impactar mucho”, explicó Oses.

Pero, ¿de qué tratan las tres historias y qué papel juegan los “Óscar” en cada relato?

Según el realizador, el primer acto de la película tiene que ver con un tema poco explorado: las llamadas terapias de reconversión sexual. El segundo relato se basa en un principio filosófico (“el qué somos”) y el último tiene que ver con el reclutamiento de las bandas de narcotráfico.

En el primer fragmento de la cinta, el Óscar que encarna Tito es un tipo completamente perturbado. Dañado por años de terapias con shocks eléctricos, sesiones de psicoanálisis y “oraciones de sanación”.

“Las terapias de reconversión sexual son una crueldad inimaginable y deja muchas secuelas psicológicas y emocionales. Es algo terrible. Debo decir que antes de hacer la película yo quise hacer un documental sobre esto, pero cuando fui investigando los otros temas que conforman el proyecto actual, me di cuenta que podría hacer una película, un guion fílmico con todas las ideas”, aseguró el cineasta.

Las demás historias, por ende, tienden a complementarse. La crítica social que el realizador lanza con su proyecto fílmico, toma sentido por el fondo que intenta denunciar: una sociedad enferma cultural y socialmente en la que todos jugamos un papel.

“El principio filosófico del “¿qué somos?”, incluido en el segundo acto, trata sobre el qué somos, del qué pensamos que somos, pero qué realmente somos. Esto se ve, muchísimo, reflejado en las redes sociales, donde muchas veces usamos una imagen que no corresponde necesariamente a la realidad, una imagen distorsionada”, agregó.

Para esta sección del filme, Tito nos esculpe a un Óscar que vive en la mentira total. Que para sacar provecho intenta hacer creer a las personas cosas que no son.

Con respecto al tema de las bandas narco, expuesto en el tercer acto, Oses retrata las formas en que niños, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad son enredados en el negocio de las drogas. Además aborda dinámicas culturales, muy singulares, presentes esa actividad criminal.

"Estas bandas reclutan a las personas como si fueran equipos de fútbol. Además, me impresiona toda la religiosidad que cobija estas actividades, donde incluso rezan el Padre Nuestro antes de cometer un delito o antes de hacer un ‘pasón de droga’”, amplió Oses.

En este caso, un Óscar despiadado es el que toma vida en la pantalla grande. Solo busca su beneficio personal y nada le importa.

En 'Todos somos Óscar' los relatos son distintos, pero la razón de ser es la misma. Hay algo que no está bien y debemos remediarlo. Cortesía de Tito Oses
En 'Todos somos Óscar' los relatos son distintos, pero la razón de ser es la misma. Hay algo que no está bien y debemos remediarlo. Cortesía de Tito Oses
Caras conocidas

Todos somos Óscar es una película que se filmó por completo en Costa Rica, tiene una duración de 98 minutos y cuenta, además de Oses, con otras caras conocidas del ambiente artístico nacional. El siempre presente Álvaro Marenco y Thelma Darkins, son solo dos ejemplos.

En el primer acto de la cinta, Marenco encarna a un profesor de matemáticas con alzhéimer y Darkins a una prostituta que despiden por “vieja”.

“Hay una relación importante entre el Óscar que hace Tito y mi personaje. Ya ustedes la descubrirán cuando vean la película. Es una escena fuerte”, expresó Marenco.

“Bueno, en realidad, para mí toda la cinta es bastante fuerte. Son tres historias en las que el costarricense promedio se puede descubrir. Es una experiencia singular, que sale de lo normal y no es para nada complaciente”, agregó el actor.

En el segundo acto de Todos somos Óscar, Tito Oses actúa completamente solo, pero en el tercero se alía con Ricardo Ricky Gamboa, un novel actor cuyo personaje termina envuelto en los tentáculos del narco.

“Mi personaje se llama Popeye. Es un personaje vulnerable que viene saliendo de la calle y no tiene nada en la vida. Óscar lo manipula para sus objetivos”, adelantó Gamboa.

En el Festival de Cine de Beverly Hills, Tito Oses brilló con 'Todos somos Óscar' y obtuvo el premio a mejor actor. Cortesía de Tito Oses
En el Festival de Cine de Beverly Hills, Tito Oses brilló con 'Todos somos Óscar' y obtuvo el premio a mejor actor. Cortesía de Tito Oses

El caso es que, a través de todos los Óscar y sus diferentes realidades, lo que pretende Oses es hacer reflexionar al público sobre el actuar cotidiano de la sociedad y lo que podemos hacer para mejorar nuestro entorno.

“Me gustaría que al terminar de ver la cinta, el público reflexione sobre el momento histórico que estamos viviendo en Costa Rica. Que esa misma persona salga del cine tratando de encontrar una solución propia a las cosas, pues el cambio comienza por cada uno”, expresó Oses.

“Estoy convencido de que si uno cambia, el universo cambia. Uno tiene el poder de hacerlo”, finalizó.

A partir de este fin de semana, Todos somos Óscar está disponible en los principales cines el país.

Ficha técnica

Todos somos Óscar

Director: Tito Oses

Género: Drama

Elenco: Tito Oses, Álvaro Marenco, Thelma Darkins.

Duración: 98 minutos

Cines: Nova Cinemas, Cine Magaly, Cinemark, Cinépolis, Citicinemas.