Cine

‘Elvis’: tres horas de un frenético viaje para (tratar de) entender al ícono del rocanrol

El nuevo filme de Baz Luhrmann es una locura en el mejor sentido de la palabra: se trata de una montaña rusa de música, colores e hiperbólicas actuaciones que va tras las pistas de la relación entre Elvis Presley y su mánager Tom Parker

Con un derroche de energía inigualable, el actor estadounidense Austin Butler se muestra desenfrenado en este retrato en el que no para de bailar, cantar y sufrir. Foto: WB
Con un derroche de energía inigualable, el actor estadounidense Austin Butler se muestra desenfrenado en este retrato en el que no para de bailar, cantar y sufrir. Foto: WB

A principios de este año, Pablo Larraín lanzó su filme Spencer, un biopic que más que preocuparse por los dramas y chismes de la Princesa Diana, se enfocaba en preguntarse cómo la recuerda el mundo.

Con Elvis, Baz Luhrrmann parte también de lo que podríamos llamar, un “retrato de autor”. El Elvis que vemos en la pantalla grande no es necesariamente el Elvis de la vida real; está pintado en un lienzo donde los colores inundan la sala de cine, la cámara se vuelve loca cada cinco minutos, la pantalla se parte a mitad... Es un frenetismo que va desde la dirección hasta el montaje para dejar en claro que la vida de Elvis Presley fue una montaña rusa que no daba un segundo para respirar.

Para quien escribe estas líneas, esa decisión no podría ser mejor noticia: que exista un director como Luhrmann es una maravilla porque, si bien tiene la presión de una mega compañía detrás por hacer rentable el título, no es un cineasta que grabe con un ojo en el set y el otro viendo la taquilla.

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