
Cuando una canción nace, primero está en manos de quien la escribe, después pasa por los instrumentos de quienes la graban y, finalmente, llega al público. Entonces ocurre algo que ningún artista puede controlar: que alguien la convierta en parte de su propia historia de vida. Eso ha pasado con las obras de Caifanes, que a lo largo de casi 40 años de trayectoria son parte fundamental del relato musical del rock latinoamericano.
Esas mismas canciones, que se han vuelto propiedad del público desde hace muchos años, serán las que suenen con toda su potencia en el concierto que Caifanes presentará este domingo 6 de setiembre, en el Anfiteatro Imperial de Parque Viva.
Alfonso André, icónico baterista de la agrupación, está consciente de ese efecto hermoso de sus canciones y por eso comentó que, cada vez que él y sus compañeros suben a escena en un show, se dedican a darle al público el respeto y cariño que han recibido a lo largo de su carrera.
Que las canciones “cambien de dueño” es un fenómeno que sigue sorprendiendo al músico, así lo confirmó en entrevista con La Nación previo al show en suelo tico. Para él, que casi cuatro décadas después de su debut haya todavía personas dispuestas a escucharlos y nuevas generaciones por conocerlos, es una de las grandes satisfacciones de su carrera.
“De repente, mucha gente nos comenta que una canción le salvó de una depresión u otra le ayudó a superar un momento difícil en su vida. Esas son las cosas que hacen que valga la pena”, aseguró André sobre el poder de la música de Caifanes.
Eso también representa una responsabilidad como artistas, la de continuar creando con conciencia y respeto al mensaje que dan.
“Cada vez que hacemos una nueva canción, es tratar de hacer la mejor canción que podemos hacer en ese momento”, comentó. Aclaró, eso sí, que si una pieza se vuelve un clásico o no (como lo son, por ejemplo, Afuera, No dejes que o Nubes), no depende de ellos, sino de cada oyente que encuentra en las letras de Saúl Hernández un significado especial.
“Mucha gente hace las canciones suyas, ya se las apropia, incluso les da un significado especial que a lo mejor no tenía tanto que ver con el que tenía Saúl cuando las creó”, explicó el baterista.
Caifanes en concierto
- Fecha: 6 de setiembre.
- Lugar: Anfiteatro Imperial, Parque Viva.
- Hora: 8 p. m.
- Entradas a la venta en eticket.cr.
André cree que esa apertura es parte de la fuerza de Caifanes, porque sus obras no son tan literales, no narran una historia de principio a fin, sino que son un compendio de sensaciones y estados de ánimo.
“Eso resume el sentido de hacer música: tocar a la gente, tocar alguna fibra”, agregó.
El regreso de Caifanes en concierto a Costa Rica
“A mí me encanta esta tierra, me parece un lugar mágico, fantástico, lleno de vida. Ahora sí que pura vida, como dicen por allá”, dijo sobre volver a tocar en Costa Rica.
Caifanes llega a los escenarios ticos después de unas vacaciones prolongadas, en las que André aprovechó para presentar Madreperla, otro de sus proyectos musicales, el cual montó junto a la cantante Cecilia Toussaint, el guitarrista José Manuel Aguilera y el bajista Federico Fong.
La gira de espectáculos que Caifanes tiene planeada para lo que resta del año agenda más de 30 presentaciones en diferentes países; el tour es una prueba de que subir a un escenario todavía los llena de emociones y que, después del parón por la pandemia, aprendieron como grupo a agradecer más.
“Creo que fue lo más rudo para nosotros, el estar lejos de los escenarios y no compartir nuestra música con la gente, porque es una parte esencial de quiénes somos como artistas”, manifestó.

La distancia con el público se convirtió en una lección para ellos; aprendieron a valorar más sus trabajos y sus obras. “Cada vez que estamos arriba del escenario es un verdadero placer”, expresó.
Tal satisfacción está también en no saber exactamente qué ocurrirá en cada presentación. Caifanes no repite un concierto como si fuera una obra de teatro y, eso es, precisamente, lo que sucederá en Parque Viva.
“Nos gusta cambiar las canciones. Metemos una al baúl y sacamos otra que no tocamos hace rato, como para mantenernos nosotros divertidos y también al público, darles algo diferente cada vez”, comentó sobre el planeamiento de los shows. Eso sí, fue claro en que los clásicos permanecen porque, de lo contrario, muchos no se los perdonarían.
La improvisación y dejar que el calor del momento decida la interpretación es también parte fundamental de los recitales. “De repente me doy libertad de improvisar en el momento y de repente probar cosas que no había probado antes. De pronto se me ocurre algo y lo tiro. A veces me caigo de boca, pero bueno, es parte de que sea en vivo”, explicó entre risas.
Caifanes es una maquinaria colectiva en la que cada músico es una pieza fundamental. “Somos engranajes todos, creo que cada uno cumple su función dentro del grupo y cada uno es importante. Cada uno de ellos tiene que dar lo que tiene que dar, para que la maquinaria funcione bien”, dijo sobre sus compañeros Saúl Hernández, Diego Herrera, Rodrigo Baills y Marco Rentería.
Pues esa máquina de nombre Caifanes es la que volverá a encantar a la generación de ticos que creció con ellos, pero también a aquellos jóvenes que han ido conociendo sus letras para, igualmente, hacerlas parte de sus relatos. Así que no hay duda de que, estos inquietos mexicanos, seguirán cambiando vidas con su música.
