
La cantante Britney Spears fue acusada de conducir bajo la influencia de drogas y alcohol este jueves 30 de abril por la Fiscalía del Condado de Ventura. Esta acción constituye un delito menor, según informó el medio estadounidense New York Times.
La artista podrá comparecer ante el tribunal superior el próximo lunes, aunque no está obligada a asistir. La situación ocurrió luego de que el pasado 4 de marzo fuera detenida por la sospecha de conducir bajo la influencia del alcohol o drogas, todo después de que los policías la observaran manejando a alta velocidad.
En ese momento, un representante de Britney calificó la situación como “un incidente lamentable e inexcusable”, y añadió que “Britney tomará las medidas necesarias y cumplirá con la ley, y esperamos que este sea el primer paso hacia el cambio que Britney necesita desde hace mucho tiempo”, según el diario estadounidense.
La reina del pop podría llegar a un acuerdo con la fiscalía que le permita evitar la cárcel e implicaría libertad condicional, un curso sobre conducción bajo los efectos del alcohol y una multa.
