
Martina Tini Stoessel habría puesto fin hace tres meses a la relación profesional que mantuvo durante 15 años con su padre, Alejandro Stoessel, quien la representó desde los inicios de su carrera artística en la serie Violetta, cuando ella tenía 14 años.
Tras concluir el vínculo contractual, la cantante habría solicitado una auditoría para revisar el manejo de su patrimonio. Según versiones divulgadas por medios argentinos, la revisión habría encontrado que las ganancias generadas por la carrera de la artista estarían concentradas en sociedades controladas por su padre.
De acuerdo con esas publicaciones, las cifras involucradas podrían alcanzar los $70 millones. Sin embargo, ni Tini, ni Alejandro Stoessel, ni Mariana Muzlera, madre de la intérprete, se han referido públicamente a estas versiones.
La Nación de Argentina intentó contactar a Alejandro Stoessel, pero el productor no respondió a las consultas. El medio también señaló que, aunque padre e hija ya no mantienen una relación de representación, no existen pronunciamientos oficiales sobre un eventual conflicto familiar.
Versiones sobre el manejo de ingresos
En el programa Los Profesionales, panelistas afirmaron que la cantante no tendría control sobre los ingresos asociados a sus contratos discográficos.
“La totalidad de los ingresos pasados y futuros del contrato discográfico fueron, o van a ser cobrados, por una sociedad en la que ella no tiene ningún control. No tiene acceso a sus cuentas, ni firma, ni participación accionaria”, señalaron.
Por su parte, el periodista Damián Rojo sostuvo que la artista habría firmado documentos confiando en las personas que le presentaron los contratos, sin conocer a profundidad las implicaciones de estos.
“En algunos casos, y por pedido de las propias firmas contratantes, ella afirmó que aceptaba la intervención de esas empresas. Pero nunca le cedió sus derechos, ni los de su imagen, ni los comerciales. Firmó esa documentación sin conocer en detalle su alcance, por confianza en quienes se la presentaron”, afirmó Rojo.
“Las sociedades que controla Alejandro acumulan el dinero generado por la obra de la joven, quien no figura como autorizada para realizar movimientos bancarios en ninguna de estas compañías”, agregó.
Rojo añadió que Tini habría podido acceder a una cuenta bancaria de su titularidad exclusiva hasta junio de 2026, tras la intervención de sus abogados.

Derechos de imagen y auditoría
Las versiones también incluyen los ingresos vinculados con la imagen comercial de la cantante y los productos promocionales. Según lo expuesto por la conductora Marina Calabró, una de las sociedades involucradas sería QTV, fundada por Alejandro Stoessel y Francisco Stoessel, hermano de la artista.
Incluso trascendió que Tini tendría un límite mensual de $5.000 en su tarjeta de crédito. La versión que circula es que el manejo de los recursos bajo sociedades del padre buscaba proteger a la cantante ante posibles reclamos legales externos.
La auditoría habría comenzado a raíz de una conversación vinculada con el supuesto contrato prenupcial entre Tini y Rodrigo de Paul. De acuerdo con comentarios hechos en el programa Secretos Verdaderos, el futbolista habría sugerido revisar el patrimonio de su futura esposa luego de que Alejandro Stoessel planteara la necesidad de suscribir ese acuerdo.
“Nada, no tenía nada de nada. Pero no estaba solo Alejandro, estaba también Fran, el hermano de Tini, razón por la cual ella fue frenando la auditoría hasta el momento de firmar el prenupcial”, señalaron.
Por ahora, no hay una denuncia judicial presentada por Tini Stoessel contra su padre, ni se conocen declaraciones públicas de la familia que confirmen las versiones sobre una eventual defraudación o administración fraudulenta.
Tini se presentará en Costa Rica el jueves 10 de setiembre de 2026, en Parque Viva, en La Guácima de Alajuela, como parte de su Futttura World Tour. El concierto está previsto para las 7 p. m. y las entradas se venden por medio de eticket.cr.

