
El exdiputado y exviceministro de Seguridad, Leonel Villalobos Salazar fue arrestado el 23 de noviembre del 2025, luego de que oficiales penitenciarios hallaron su teléfono celular en el bolso que portaba cuando ingresaba a una visita en la cárcel de mujeres Vilma Curling, en San Rafael Arriba de Desamparados.
Desde entonces se le abrió una causa por el presunto delito de introducción de dispositivos electrónicos a centro penal, que se tramitó en el expediente 25-001253-1092-PE.
Este lunes 24 de marzo, cuatro meses después de ese incidente, el Tribunal de Flagrancia del II Circuito Judicial de San José, con sede en Goicoechea, absolvió a Villalobos por esta causa. La absolutoria fue por certeza, lo que implica que el Tribunal no tuvo duda sobre la inocencia del imputado.
Tras conocer el fallo, Villalobos explicó a La Nación que el Ministerio Público no logró desvirtuar el principio de inocencia que lo ampara, y reiteró que el celular en su bolso fue “un simple olvido”.
“No existió dolo, mala intención de meter un celular de manera furtiva, sino un olvido, se quedó en el bolso y desconocía que lo llevaba ahí”, afirmó.
El exdiputado explicó que el teléfono estaba activado, no estaba escondido y tampoco cubierto con alguna intención de burlar los puestos de control del centro penitenciario.
“Iba con otros objetos, a vista y paciencia de cualquiera que hubiese abierto el maletín”, añadió.
En agosto de 2024, el exdiputado fue condenado a dos años de prisión por una infracción a la Ley de Psicotrópicos, luego de que fue detenido en La Garita, durante un allanamiento en el que habría intentado apoderarse de $250, los cuales servían como prueba en una investigación en curso por tráfico de drogas.
El abogado y exdiputado recibió el beneficio de la ejecución condicional de la pena, por lo que evitó ir a prisión, siempre y cuando no cometa ningún otro delito en tres años, entre agosto del 2024 y agosto del 2027.
