
Tres hombres maniatados, con bolsas plásticas en sus cabezas y lesiones de bala en el cuerpo fueron localizados este sábado por la madrugada en el cantón de San Mateo, Alajuela, dentro de una finca que se ubica entre Desmonte y Estanquillo, en el Monte del Aguacate.
Las primeras imágenes revelan que los fallecidos fueron trasladados hasta la zona en un vehículo pick-up gris que quedó volcado en la escena: en una angosta calle de lastre, en una zona montañosa y sin viviendas cerca.
Además de que les cubrieron la cabeza con cinta adhesiva y bolsas plásticas y los amarraron de pies y manos con gazas plásticas, dos de ellos estaban descalzos y uno estaba cubierto con una sobrecama celeste. Esto último haría presumir que los asesinaron en otro sitio y los fueron a lanzar en ese pequeño barranco.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ), confirmó el sábado al mediodía que apenas estaban atendiendo el incidente. Sin embargo, sí precisó que fue el dueño de la finca quien dio aviso a las autoridades sobre el hallazgo de los cadáveres, que habrían sido dejados en el sitio aprovechando la oscuridad y la lejanía de centros de población.
Mucho más temprano, un lugareño declaró ante la Fuerza Pública que durante la madrugada se escuchó un estruendo; sin embargo, fue con los primeros rayos de sol que se ubicó la escena.
Los cuerpos siguen sin ser identificados; solo se sabe que uno de ellos podría ser de apellido Castro, de unos 46 años. Los restos fueron trasladados a medicatura forense tal y como se encontraron, para que se haga un análisis profundo y científico que permita fortalecer la investigación.
El vehículo donde estaban los cuerpos, un Toyota Hilux placas CL371274, modelo 2025, y valorado en ¢31,6 millones, al parecer pertenece a un vecino de Barranca, en Puntarenas.
Caso atípico
El criminólogo y exagente judicial Gerardo Castaing, resaltó que este caso se sale del patrón de homicidios ocurridos en los últimos tiempos, en donde el crimen suele ser ejecutado por uno o más sicarios que se movilizan en motocicleta o un vehículo.
El hecho de que los ofendidos tuvieran cubiertas sus cabezas y estuvieran maniatados podría ser una estrategia de los homicidas para retrasar la identificación de las víctimas, dijo el exinvestigador de homicidios.
Castaing agregó que es muy importante el trabajo en el lugar donde encontraron los cuerpos porque “va a generar evidencias, como huellas dactilares, pisadas de suela de zapatos, algún objeto que hubiera quedado en ese lugar para tratar de identificar a los culpables”.
Para el experto, la prioridad en este momento es conocer las identidades de las víctimas y establecer una hipótesis inicial del móvil del triple crimen. “Es importante la acción de la policía en trabajo mancomunado y principalmente la dirección funcional del Ministerio Público”, concluyó.
Homicidios múltiples
Durante este primer trimestre del 2026 se registra un homicidio triple cada mes. El primero ocurrió en enero, cuando tres hombres fueron asesinados en La Unión de Cartago. Un mes después, el 3 de febrero, se registró un hecho similar en Paso Ancho, en el sitio conocido como la Carbonera.
Dos de los fallecidos en ese último caso fueron identificados como Roger Martín Cerdas Ávila, alias Macho o Michi y Christian Alberto Muñoz Hernández, ambos de 41 años.
Alias Michi, oriundo de San Rafael de Heredia, tenía 61 informes policiales por tenencia de droga, orden de captura, aprehensiones por narcomenudeo y 14 presentaciones ante la Fiscalía por introducción de drogas a centro penal, robo agravado, venta de drogas y portación ilegal de arma permitida. El sujeto salió de prisión en mayo del año pasado.
Según información de inteligencia policial, el fallecido había sido investigado por su posible participación en un grupo criminal comandado por Leonel Mora Núñez, alias Gordo Leo.
Hace dos años, el OIJ atendió diez homicidios triples, mientras que en 2025 hubo 15 casos, es decir que en ese periodo 75 personas fueron asesinadas en hechos de esa índole.
La memoria anual del OIJ, un informe sobre la criminalidad del país que la Policía Judicial presenta en enero de cada año, detalla que en 2024 hubo diez casos de víctimas maniatadas, tal y como ocurrió con los ofendidos de este sábado. Al año siguiente se registraron cuatro hechos en donde los fallecidos fueron atados.
Hasta este viernes la Policía Judicial reportaba 165 homicidios, a los que se suma un caso ocurrido en las últimas horas en Sámara de Nicoya, Guanacaste y el triple asesinato en Orotina.
Al comparar las estadísticas, se trata de 55 asesinatos menos con respecto a la misma fecha del año anterior, cuando se contabilizaban 226. Del total registados este año en el país, 20 han ocurrido en la provincia de Alajuela.
La tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes pasó de 16,5 en 2024 a 16,7 en 2025, de acuerdo con los datos oficiales del OIJ.

