
Agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), destacados en la Sección de Fraudes, alertaron este lunes a la ciudadanía sobre una nueva estafa en la que personas inescrupulosas se hacen pasar por funcionarios de supermercados para ofrecer cupones de descuentos por promociones relacionadas a la situación de emergencia por el nuevo coronavirus.
Según el OIJ, quienes cometen el delito “contactan a la ciudadanía, por medio de redes sociales y por correo electrónico, indicándole que por la situación de emergencia del covid-19, están brindando cupones de descuentos aplicables al momento de realizar las compras en los supermercados”.
Sin embargo, los estafadores también les indican que, para obtener dichos cupones, deben de responder una serie de preguntas, las cuales se encuentran en un link que ellos mismos les envían.
Es por medio de estas preguntas que los delincuentes logran obtener datos personales de las víctimas, así como claves e información de cuentas bancarias que son de carácter privado, para luego cometer las estafas.
Por lo antes expuesto, los agentes judiciales de la Sección de Fraudes le recomiendan a la ciudadanía:
- No brindar datos personales, claves o información bancaria.
- No autorizar accesos remotos a sus computadoras o dispositivos móviles.
- No autorizar la instalación de programas remotos ni recibir asesoría técnica vía telefónica, si no lo ha solicitado usted mismo a la entidad bancaria.
Covid-19 abre portillo de estafas
El OIJ confirmó a La Nación que las alertas sobre la comisión de estafas se han incrementado en el último mes, debido a que los delincuentes descubrieron en la emergencia nacional por covid-19 una novedosa forma para estafar.
Hasta ahora, la Policía Judicial investiga si todas las estafas siguen haciéndose desde centros penales o si también se han formado grupos fuera de estos sitios para delinquir.
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Se ha detectado que para la comisión de fraudes, los delincuentes se aprovechan de la confianza y el desconocimiento de las víctimas. Además, también se sabe que los estafadores cuentan con guiones para que las conversaciones parezcan lo más reales posibles.
Para las autoridades, es la falta de malicia de las personas la que ha disparado las denuncias por fraudes en los últimos años. Datos del OIJ muestran que las quejas por estos delitos aumentaron un 48,7% entre el 2017 y el 2019, al pasar de 9.670 a 14.381.
Según un cálculo de la Policía Judicial, publicado el año anterior, las víctimas de estafas perderían más de ¢5.000 millones al analizar el 2019.
El OIJ ha explicado en varias ocasiones que bandas lideradas por reclusos le pagan hasta ¢50.000 a terceros, a cambio de que estos presten sus cuentas bancarias para recibir el dinero proveniente de fraudes financieros.
La jefa de la Sección de Fraudes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de San José, Karla Chinchilla, ha dicho que en las investigaciones no han detectado una vulneración a las páginas de los ministerios o entidades bancarias, por lo que los afectados son el eslabón débil, al caer en la trampa que ponen los delincuentes.
Precisamente, el viernes 17 de abril, el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt) alertó que se identificó una clonación al sitio web del Ministerio de Hacienda, por lo que se hizo un llamado a tener extremo cuidado e ingresar solo a sitios oficiales.
