
Los rumores sobre la boda dentro de prisión de Edwin López Vega, alias Pecho de Rata, comenzaron a circular desde diciembre del 2025. Entonces se suponía que López contraería matrimonio el día 9, pero la ceremonia no se concretó debido a que la pareja no cumplió con todos los requisitos necesarios.
Aunque en ese momento no se dio la ceremonia, sí ocurrió tan solo 31 días antes de que el exconvicto abordara el avión King Air que lo trasladó, con fines de extradición, desde el aeropuerto Juan Santamaría con rumbo a Texas, Estados Unidos.
López Vega, de 49 años, finalmente se casó el 17 de febrero del 2026 en el centro penitenciario la Reforma, en San Rafael de Alajuela, según lo acredita el Tribunal Supremo de Elecciones. Allí permanecía recluido en el módulo de máxima seguridad desde su última detención, el 23 de junio del 2025, cuando salía de un restaurante en Cahuita.
López fue intervenido por orden de la Administración de Control de Drogas (DEA).
La esposa del ahora extraditado es una joven vecina de Cahuita, de apellido Smith y de 28 años. No se conoce mucho sobre esta mujer; sin embargo, en una de sus cuentas personales se le ve de viaje en Suiza una semana antes de la detención de López. En esa ocasión él no la acompañó, de acuerdo con registros migratorios.
López es padre de al menos seis hijos. Cinco de ellos nacieron entre 1995 y 2015 producto de una relación que tuvo con otra mujer, también oriunda de Cahuita. Con ella se casó en 2014 y posteriormente se divorció en 2021.
Su primer hijo, de acuerdo con el Tribunal, tiene 32 años y fue fruto de una relación anterior.
Andy Jack Sánchez, abogado a cargo del proceso de extradición de López confirmó que el matrimonio no tiene relación con su traslado a Estados Unidos.
“Crecimiento económico gigantesco”
El lunes 23 de marzo, apenas dos días después de que López Vega llegó a Estados Unidos, el Departamento de Justicia de ese país se pronunció sobre su extradición.
Vega es acusado de presuntamente conspirar para fabricar y distribuir cocaína “sabiendo que sería importada a Estados Unidos”.
La pieza acusatoria en su caso señala que, desde 2008, habría participado en una conspiración para traficar cocaína no solo hacia Estados Unidos, sino también a países de América del Sur, Central y del Norte, incluidos Colombia, Panamá, Costa Rica, Guatemala y México.
Este medio corroboró que este hombre tiene expediente abierto en Estados Unidos desde febrero del 2018.
Pecho de Rata lleva al menos 16 años de su vida recluido en centros penitenciarios. El 7 de abril del 2005, López recibió una condena de 10 años de cárcel por posesión de 200 kilos de marihuana.
El 14 de agosto del 2011 salió de la cárcel de Pococí en libertad condicional, concedida por el Juzgado de Ejecución de la Pena de Limón.
Sin embargo, las autoridades le seguían la pista debido a su estilo de vida ostentoso, a pesar de no tener ninguna ocupación formal.
Casi 10 años más tarde, en diciembre del 2014, cuando era presidente del equipo de fútbol de Cahuita, recibió otra condena; esta vez de 17 años de prisión por tráfico de drogas.

En ese entonces tenía 37 y fue detenido el 22 de enero de ese mismo año, cuando encabezaba una caravana de tres vehículos Toyota que se dirigían hacia el centro de Limón a toda velocidad.
El Organismo de Investigación Judicial lo aprehendió cerca del aeropuerto local y en los dos carros que seguían a López, los agentes encontraron 364 kilos de cocaína.
Aunque a López no se le decomisó droga en el auto, los jueces lo hallaron culpable con base en testimonios, rastreos e intervenciones telefónicas.
Las autoridades llevan ya más de una década siguiendo de cerca cada movimiento de alias Pecho de Rata. En el pasado, la Fiscalía y el OIJ, afirmaron que el crecimiento económico de este hombre fue “gigantesco” en cuestión de pocos años.
Llegó a tener licoreras, tiendas, restaurantes, embarcaciones artesanales de lujo, canchas sintéticas y el equipo de fútbol que patrocinaba.
Los negocios, dijeron entonces, eran “desproporcionados” para una persona sin oficio conocido y que incluso estuvo años en prisión.
