
Giovanni Sandí Vega, padre de un adolescente que en unos días cumplirá 14 años, es una las víctimas más recientes de la criminalidad que durante los últimos cuatro años ha cobrado poco más de 3.600 vidas.
Sandí y su compañero Franklin Hernández Vásquez, padre de dos hijos adultos, estaban este lunes por la madrugada en sus labores como oficiales de seguridad privada en la sede de la empresa Dekra, en El Roble Puntarenas, cuando tres delincuentes rompieron la malla perimetral e ingresaron a la propiedad.
Según el reporte policial, un guarda que vigilaba otro inmueble alertó mediante la línea 911 sobre el asalto que estaba ocurriendo en la empresa que se dedica a la revisión técnica vehicular. Cuando la primera patrulla llegó al sitio, a eso de la 1:20 a.m., un segundo vigilante de un sitio cercano, informó a los policías de que había escuchado disparos y aseguró haber visto a “tres sujetos encapuchados saliendo de las instalaciones de Dekra por la parte de atrás”.
Los sujetos se fueron hacia donde estaban Hernandez y Sandí, a quienes atacaron con arma de fuego. Don Franklin de 61 años, recibió impactos en el cuello, cerca de una oreja y en un hombro, mientras que, a su compañero, Giovanni, de 60 años, lo hirieron por la espalda y en la rodilla izquierda; ambos fallecieron en el sitio.
Evelyn Umaña, madre de un hijo adolescente de don Giovanni, lo describió como un “excelente papá”. El menor, quien cumplirá 14 años este miércoles, tenía una relación cercana con su padre. “Ni siquiera tenía que andar detrás de él por la atención del niño, lo que puedo destacar es que era un buen papá”, explicó la mujer.
Familiares de don Giovanni contaron que él era un “un tío, un primo, un hermano, un padre espectacular”, según comentó en redes sociales, Magaly Ramírez, sobrina del ofendido. “Con profundo dolor nuestra familia Sandí Vega recibe esta dolorosa noticia”, describió la pariente del oficial de quien dijo, era “una persona sin vicios, educada y de gran corazón”.
Sobre lo ocurrido, la mujer explicó que don Giovanni trabajaba en otro sitio y que estaba en su día libre. “Nuestro tío desempeña de manera fija su labor en la Marina los Sueños, el día de ayer (domingo para los lectores), tristemente aceptó la petición de ir a cubrir ese espacio”, lamentó.
Los familiares agradecieron las muestras de solidaridad por el difícil momento que están pasado. “Hoy lo lloramos y recordamos, como familia queda un enorme vacío, agradecemos las palabras de aliento de quienes en vida conocieron a Giovanni Sandí Vega”.
Grupo Eulen, empresa para la que laboraban los ofendidos, lamentó los hechos en una esquela publicada en sus redes sociales. La compañía consignó que ambos eran “destacados oficiales de seguridad, recodados por su compromiso, calidad humana y dedicación diaria”.

El Ministro de Seguridad, Gerald Campos, dijo que previo al doble homicidio de este lunes, se reportó un asalto en el lugar. “Entendemos que días antes se da un asalto, ese asalto no es puesto en conocimiento de la Fuerza Pública, la denuncia se presentó en el OIJ y no tuvimos esa retroalimentación”, se excusó el jerarca.
Campos aseveró que si hubieran conocido sobre el antecedente del asalto, “este caso si se hubiera trabajado de otra forma” y agregó que “téngalo por seguro que la alerta se hubiera dado a nuestros cuerpos policiales”.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ), reportó que a las víctimas les robaron una pistola calibre nueve milímetros.
El caso de estos oficiales se suma a otro ocurrido la semana anterior, cuando un hombre de apelllido Houser, al parecer molesto por el remate de una propiedad de su madre, atacó con un objeto contuso al vigilante del inmueble hasta acabar con su vida. Tras la agresión, el sospechoso le prendió fuego al cuerpo de Ulises Martín Román Murillo, el sospechoso cumple seis meses de prisión preventiva.
Datos de la Policía Judicial precisan que en 2024, a 57 personas las asesinaron mientras el homicida cometió otro delito como por ejemplo un asalto, el año anterior por esa misma variante, hubo 53 casos.

