
Una empresa de poliéster para rellenos, domiciliada en San José, era la mampara que utilizaba un grupo criminal para importar componentes para fabricar fusiles de asalto, ensamblarlos y distribuirlos en Costa Rica.
Luego de cinco allanamientos simultáneos en Curridabat, San Francisco de Dos Ríos y unos apartamentos en Paseo Colón, la sección de Delitos Varios del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) encontró tres valijas llenas de piezas para ensamblar fusiles hechizos AR-15 y al menos dos toneladas de marihuana. Además, al mediodía de este jueves, dos de los cuatro objetivos ya estaban detenidos.
Según explicó una fuente allegada al caso, en la fabricación de armas hechizas, los criminales compran en Estados Unidos la parte central del arma, que viene en un bloque de acero y luego la tornean en Costa Rica para colocarle el resto de los componentes.
La presunta organización criminal, también dedicada a la cerrajería, instalaba un mecanismo que permitía el accionamiento del arma en ráfaga, cuyo uso está prohibido en Costa Rica y solo reservado para cuerpos de seguridad del Estado.
Uno de los allanamientos se lleva a cabo en Granadilla de Curridabat, en donde más de una veintena de investigadores apoyados por oficiales del Servicio Especial de Respuesta Táctica (SERT), intervienen la vivienda de uno de los objetivos del operativo.
En esa casa, las autoridades detuvieron a un hombre de apellido Suárez, de 45 años, ubicaron varias armas y una gran cantidad de marihuana escondida en un sótano, que albergaba dos bodegas.
Agentes decomisaron también tornos, taladros y otras herramientas que suelen ser utilizadas en la fabricación de los fusiles..
Se presume que el sospechoso es propietario de una armería que fue allanada meses atrás y se ubica en Montes de Oca. En ese momento, el sitio fue intervenido luego de que la Policía Judicial recibiera varias denuncias anónimas que señalaban la presunta alteración de los números de serie de las armas.
La hipótesis policial apuntaba a que ese lugar se utilizaba para alterar armas de fuego y convertirlas en automáticas. En el sitio se encontró armamento ya modificado.

Además del inmueble en Granadilla, agentes del OIJ allanaron la vivienda del presunto cabecilla del grupo delictivo, situada en la urbanización La Cabaña, en San Francisco de Dos Ríos, San José. En el sitio detuvieron al hombre, identificado como de apellido Beckford, de 39 años.
Una fuente relacionada al caso explicó que la vivienda era utilizada como presunto centro de distribución de drogas. Se presume que en esta propiedad, de tres pisos y un sótano, se almacenaba la droga que venía desde unos apartamentos en Ciudad Colón, se dosificaba y distribuía en un carro.
Durante labores de vigilancia, investigadores detectaron que los integrantes del grupo delictivo hicieron movimientos de tierra en esa casa, que luego taparon con cemento. Se espera que este mismo jueves se pueda levantar el planché para ver qué hay debajo.

Antecedentes recientes del caso
Michael Soto, director a. i. del Organismo de Investigación Judicial, explicó que la investigación del caso inició el 20 de noviembre del año anterior, cuando a un menor que viajaban en un autobús desde San José con destino a Limón se le decomisaron 10 armas tipo AR-15 y cerca de ¢2,5 millones.
En ese momento, los oficiales desplegaron controles en carretera y detuvieron la unidad antes de su ingreso a Limón.
“Ese mismo día habíamos hecho un decomiso importante de armas de fuego en Atlántida y suponíamos hipotéticamente que era que la misma estructura criminal estaba buscando armamento pues porque les habíamos quitado prácticamente todas las armas de fuego del grupo”, explicó Soto. No se descarta que la organización esté vinculada con grupos criminales afincados en el Caribe.

Desde entonces, el OIJ puso en marcha labores de vigilancia y seguimiento para, además de conocer los patrones del grupo, corroborar la participación de varias personas dentro de la organización.
De acuerdo con Soto, la Policía Judicial logró identificar el punto desde donde salían las armas. Se trata de la torre de apartamentos en Paseo Colón, un sector de clase media alta, donde este jueves se encontraron las valijas con piezas para armamento.
Este tipo de inmuebles, afirmó, son habitualmente utilizados por grupos criminales como mampara. En los allanamientos ejecutados este jueves, en ese sitio también se halló marihuana, éxtasis y ácidos.
En uno de los seguimientos, el pasado martes 13 de enero, oficiales detuvieron un vehículo que transportaba 144 kilos de marihuana por la ruta 32. En apariencia, el caso estaría vinculado con el grupo intervenido este jueves.
Según explicó Soto, las vigilancias permitieron establecer que ese carro salió del sitio intervenido en San Francisco de Dos Ríos. En determinado momento se hace un intercambio de paquetes con otro vehículo en Granadilla y, en coordinación con la Fuerza Pública se detuvo automotor.
“Hay un intercambio de disparos, vehículos colisionados y demás. Detuvimos un masculino, al cual se le decomisa una cantidad importante de marihuana comprimida”, agregó.
Hasta el momento, durante los operativos de este jueves, se reportó el decomiso de un rifle de precisión 308, dos armas tipo FAL calibre 7.62, un rifle, una Ak-47 y una pistola calibre 9 mm. A la lista de suma una enorme cantidad de piezas para AR-15.
Carlo Díaz, fiscal general de la República, aseguró que los operativos fueron un “golpe contundente” a la organización criminal luego de una investigación “rápida” que dio frutos “muy efectivos”. Díaz aseveró que el grupo era el principal proveedor de armas para las estructuras criminales en Limón.


