Tras casi un mes de que fuerzas estadounidenses entregaran a oficiales del Servicio Nacional de Guardacostas dos cuerpos y un sobreviviente de un evento en aguas del Pacífico, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), logró confirmar las identidades de los involucrados.
Ante una consulta de La Nación, el OIJ de Golfito precisó que los fallecidos eran ciudadanos de Ecuador: Pedro Ramón Holguín Holguín, de 40 años y Carlos Manuel Rodríguez Solórzano, de 34 años.
En el caso de ambos “se está a la espera de los resultados de la autopsia para determinar la causa y la manera de la muerte”, añadió la Policía Judicial.
En cuanto a la persona herida, se trata de José David Torres Hurtado, de 21 años, quien es de nacionalidad colombiana. Él se mantiene internado en la Unidad de Quemados del Hospital San Juan de Dios “donde, según el reporte médico, su condición es delicada, pero estable”, detalló el OIJ.
Dos versiones
En cuanto a lo ocurrido con los tripulantes de la lancha las versiones aún son contradictorias. Cuando trascendió el hecho, Washington reportó que se trataba de un ataque a un presunto buque de narcotráfico.
Pese a que el ataque ocurrió el jueves 19 de marzo, el Comando Sur de Estados Unidos (Southcom) lo hizo público hasta un día después en una publicación de la red social X. En el posteo, se detalló que era un “buque de bajo perfil que estaba transitando por rutas conocidas de narcotráfico en el Pacífico Oriental y estaba involucrado en operaciones de narcotráfico”.
El Comando Sur describió el ataque como “letal”, pero en ese momento no dio una cifra de muertos, limitándose a decir que la Guardia Costera fue notificada “inmediatamente” para buscar a tres supervivientes.
Un portavoz de la Guardia Costera declaró posteriormente que el servicio fue “notificado por el Comando Sur de un informe sobre tres personas en peligro en el Océano Pacífico”.
Un guardacostas “llegó al lugar y recuperó del agua a dos personas fallecidas y a un sobreviviente”, dijo el portavoz, y agregó que “entregó a todas las personas a la Guardia Costera de Costa Rica”.
Tres días después el OIJ dio una versión distinta al precisar que el hecho correspondía a un naufragio.
Vladimir Muñoz, subdirector interino del OIJ, descartó el 23 de marzo, la teoría de un ataque militar estadounidense contra la embarcación. “Es muy poco probable que en un ataque de este tipo, de esta envergadura, con el equipo que ellos tienen y usan, resulten sobreviviendo otras personas”, afirmó.
El jerarca explicó que, según su experiencia en eventos similares en aguas internacionales contra el narcotráfico, los ataques de las autoridades norteamericanas “suelen ser fulminantes; casi que las embarcaciones son eliminadas de inmediato”. En estos casos, rara vez sobreviven personas o se recuperan cuerpos e indicios de droga.
El caso se mantiene en investigación.
