
Dos amenazas de bomba alteraron a los funcionarios públicos, clientes y feligreses de la Municipalidad de Cartago y la basílica de los Ángeles este lunes por la mañana.
Cerca de 200 personas, entre empleados y visitantes, fueron desalojadas del edificio municipal al ser las 11 a. m. y movilizadas hacia la Plaza Mayor de la Vieja Metrópoli.
Erick Calderón, jefe de la Fuerza Pública de Cartago, detalló que los oficiales ejecutaron el protocolo en estos casos y revisaron el área con perros adiestrados en explosivos. Sin embargo, horas después, el Organismo de Investigación Judicial descartó algún riesgo en la estructura.
Esta amenaza llegó tres días después de que el alcalde de Cartago, Mario Redondo, denunciara ante el OIJ presuntas amenazas de muerte.
Según una fuente cercana al caso, el OIJ recibió información confidencial sobre un supuesto plan de un grupo criminal para atentar contra la vida de Redondo, sus integrantes estarían molestos por el anuncio del posible desalojo en Los Diques.
La denuncia por presuntas amenazas surge luego de que, el 12 de marzo, Redondo sostuviera una reunión con el ministro de Seguridad, Mario Zamora, representantes del OIJ y otras instituciones para analizar la situación en esa comunidad y coordinar acciones contra la criminalidad en la provincia.
En diversas ocasiones, Redondo ha planteado la necesidad de desalojar las construcciones ubicadas en Los Diques, al considerar que el sitio enfrenta problemas de seguridad, riesgos sanitarios y presión sobre los servicios públicos.
Basílica también recibe amenaza
La basílica de los Ángeles también recibió una amenaza de bomba, según confirmó el santuario mediante un comunicado de prensa.
“Aproximadamente a las 10 a. m., el Servicio de Emergencias 9-1-1 recibió una llamada telefónica de un hombre que reportó una presunta amenaza de bomba en las instalaciones del Santuario”, indicó la basílica.
Tras recibir la alerta, se procedió con el desalojo preventivo de todas las personas que se encontraban dentro del templo para resguardar la integridad de los fieles, visitantes y colaboradores presentes en el lugar.
Además, se adoptaron medidas para proteger la imagen de la virgen de los Ángeles y se procedió con el cierre temporal de la tienda y del restaurante ubicados al costado oeste del santuario, mientras las autoridades policiales realizan las inspecciones correspondientes en el sitio.
Colaboró en esta información la corresponsal Keyna Calderón.

