El ministro de Seguridad, Mario Zamora, sugirió que el cargamento de cocaína decomisado por Nicaragua en la frontera de Peñas Blancas, en un camión proveniente de Costa Rica, podría tratarse de un montaje.
Zamora puso en duda el caso en unas declaraciones brindadas al medio ¡OPA!: “Toda persona tiende a ocultar la información respecto del grupo para el cual trabaja, sabiendo que estos grupos tienen códigos de silencio que, cuando se incumplen, implican la muerte de las personas”.
“Entonces, que alguien de buenas a primeras, ante un micrófono, dé todos los detalles de una operación de tráfico de internacional de drogas, ubicando lugares, tiempo y personas, resulta sumamente llamativo”, agregó el ministro.
Zamora hace referencia a las declaraciones del sospechoso de transportar la droga, el conductor del camión, ante medios nicaragüenses.
El detenido dijo: “Pasé la seguridad de Costa Rica, pasé el escáner y salí normal. Luego yo pasé al lado de Peñas Blancas del lado de Nicaragua, pasé el módulo de narcóticos, me pusieron el sello para pasar a escáner, seguí el protocolo de aduana. Esperé el momento para pasar el escáner, pasé el escáner y salí sospechoso”.
Sin embargo, los cuestionamientos del ministro costarricense escalaron más allá y se dirigieron contra las autoridades nicaragüenses: “A mí me llama poderosamente la atención la forma en que se detecta un camión, en medio de 250, sin ningún equipo técnico. Simplemente a dedo se escoge un camión en cual supuestamente está la droga y es el camión que sale como referenciado en este caso”.
Zamora agregó que este caso tiene “elementos totalmente diferenciadores” de los casos típicos en materia de droga, pero dijo que no quería ahondar en ellos pues el caso estaba en investigación.
Zamora había confirmado a este medio que Seguridad inició una investigación por este caso, la cual está a cargo de la Policía de Control de Drogas (PCD).
La Nación intentó que el ministro profundizara en estos cuestionamientos contra lo informado por Nicaragua. Sin embargo, no se obtuvo respuesta al cierre de edición.
El caso
En marzo pasado, las autoridades nicaragüenses decomisaron 1.312 kilos de cocaína ocultos en bobinas de papel kraft dentro de un camión de carga pesada. El vehículo era conducido por un guatemalteco de apellidos Ríos Trujillo, de 47 años, quien ingresó a Nicaragua procedente de Costa Rica y tenía como destino final Guatemala.

En sus declaraciones a la Policía nicaragüense, el conductor guatemalteco aseguró que fue contratado por un sujeto de apellidos Sáenz García para trasladar herramientas desde México hacia Costa Rica por un pago de $1.800, dice la publicación del medio nicaragüense El Confidencial.
El detenido aseguró que el 22 de marzo salió de México.
Luego, el 26 de marzo, en una bodega situada en Calle Blancos, Goicoechea, le cargaron 20 bobinas de papel kraft que debía trasladar hasta la provincia guatemalteca de Sacatepéquez, específicamente al municipio de Santa Lucía Milpas Altas, a una bodega perteneciente a un sujeto identificado únicamente como “Luis”.
Según su declaración, el sábado 28 de marzo, se dirigió a la frontera entre Costa Rica y Nicaragua, donde el cargamento fue sometido a un escaneo que no detectó anomalías.
No obstante, luego las autoridades nicaragüenses detectaron la mercancía ilegal.
La droga, el camión de carga y el conductor quedaron a las órdenes de las autoridades para el correspondiente proceso judicial, según informó el medio citado.
Costa Rica ocupa el puesto 16 entre 193 países en tráfico de cocaína, según el Índice Global de Crimen Organizado divulgado el 10 de noviembre en Ginebra, Suiza.
