Carlos Arguedas C., Reiner Montero. 17 abril
El Juzgado Penal de Pococí, luego de conocer el resultado de los exámenes médicos, ordenó que el imputado debe cumplir tres meses de prisión preventiva. Foto Reiner Montero
El Juzgado Penal de Pococí, luego de conocer el resultado de los exámenes médicos, ordenó que el imputado debe cumplir tres meses de prisión preventiva. Foto Reiner Montero

Un oficial de la Policía de Tránsito, detenido el domingo anterior como sospechoso de robo agravado e intento de homicidio de un ganadero en Guácimo de Limón, simuló padecer una enfermedad mental para evitar ir a prisión preventiva.

El hecho lo confirmó el viernes en la noche la oficina de prensa del Ministerio Público ante una consulta hecha por La Nación.

El imputado es un tráfico de apellidos Villagra Mendoza, de 34 años. A este hombre tanto la Fiscalía Adjunta de Pococí, como el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) lo están investigando por intento de homicidio y robo en perjuicio de un ganadero de apellidos Wittingham Hernández, de 52 años.

Estos hechos ocurrieron el domingo 11 de abril a las 9 p. m., en una vivienda situada 250 metros al sur del Ebáis en Santa Rosa de Río Jiménez, en Guácimo.

Esa noche, varios individuos sorprendieron Wittingham cuando llegó en su vehículo a la vivienda. Debido a que la víctima, al parecer, ofreció resistencia, los sujetos lo hirieron con arma blanca en la espalda y tórax, al tiempo que lo golpearon con un objeto romo en la cabeza y lo dejaron amarrado en el suelo.

Sustrajeron artículos de la casa, así como dinero en efectivo y huyeron en el vehículo propiedad de Wittingham, que es una Toyota Prado.

Vecinos que se percataron de la situación, auxiliaron al ganadero y avisaron a la Fuerza Pública que unos 15 minutos después de recibida la alerta logró detener el carro propiedad de Wittingham en la comunidad de Escocia de Guácimo, a unos seis kilómetros de distancia del lugar del atraco.

En ese momento el oficial de Tránsito, que conducía el vehículo, alegó ser nicaragüense y estar indocumentado en el país. A la Policía le dijo que se llamaba Jonathan Godínez Jiménez, de 35 años.

El martes 13 de abril se realizó la audiencia para establecer las medidas cautelares. Ahí, el Juzgado Penal de Pococí, en una diligencia que terminó a las 11:14 p.m., le impuso a Godínez tres meses de prisión preventiva.

Huella lo delató

Debido a los atrasos con el envío de indiciados en delitos a los centros penales, Godínez permaneció el miércoles en celdas judiciales del OIJ de Pococí. Ese día, en horas de la tarde, los agentes recibieron la confirmación de que las huellas dactilares tomadas a Godínez, en realidad pertenecían a Villagra Mendoza.

El retardo en poder verificar la identidad se atribuyó a que el imputado nunca había sido reseñado por algún delito y las huellas no constaban en la base de la Policía Judicial.

Informado el imputado de la situación, alegó que no podía ser enviado a prisión preventiva, pues sufría problemas mentales.

Atribuyó el padecimiento a los golpes que sufrió en la cabeza el 30 de enero del 2020, cuando tuvo un accidente de carretera, hecho que el OIJ verificó que era real.

Se estableció que en aquella ocasión la moto del Tránsito conducida por Villagra impactó por detrás a otro vehículo cuando escoltaba el traslado urgente de un adulto mayor hacia el Hospital Escalante Pradilla, en San Isidro de El General.

Ese accidente se produjo a las 11:53 a. m. en la entrada a las instalaciones de Riteve en Palmares de Pérez Zeledón, en la carretera Interamericana Sur. Villagra sufrió una fractura y debió permanecer incapacitado unos meses.

Debido a la manifestación del imputado las autoridades judiciales ordenaron realizarle a Villagra una valoración psiquiátrica.

“El examen no arrojó elementos que ameritaran el traslado de Villagra al Centro de Atención para Personas con Enfermedad Mental en Conflicto con la Ley (Capemcol), por lo que la Fiscalía solicitó al Juzgado Penal (de Pococí) que el imputado cumpliera prisión preventiva por tres meses; dicha petición fue acogida”, comunicó la oficina de prensa del Ministerio Público.

Entre tanto el caso continúa en investigación, dentro de la etapa preparatoria de recolección y análisis de pruebas dentro del expediente 21-000899-0066-PE, por los presuntos delitos de robo agravado y tentativa de homicidio.

Familia golpeada por hampa

Sobre este mismo asunto hay que acotar que no es la primera vez que la familia de este ganadero sufre en manos del hampa.

El 26 de marzo del 2019, asesinaron de tres puñaladas también en un asalto al padre de Wittingham, que fue identificado como Eugenio Alexánder Wittingham Tyndale, de 85 años.

Dicho incidente se produjo en la misma casa en Santa Rosa de Río Jiménez.

Luego, el 2 de mayo del 2019, asesinaron a Eugenio Wittingham Hernández, de 44 años y hermano del ganadero, cuando mostraba un apartamento que pretendía alquilarle a unos clientes.

Dicho crimen se produjo en un edificio cerca del mercado central, en el centro de Heredia.

Este hombre era un comerciante propietario de la tienda llamada Faschell, que se dedicaba a la venta de ropa y zapatos en el centro de Heredia.