El agente del Organismo de Investigación Judicial que se encargó de vigilar la casa de Darwin González Hernández, alias “Pancho Villa”, en Golfito, Puntarenas, asegura que en esa propiedad estuvo estacionada una vagoneta que días después fue decomisada en Jacó, con una tonelada de cocaína oculta en un piso falso en octubre del 2020.
El detalle trascendió este viernes cuando el agente judicial, de apellido Valverde, rindió declaración en el juicio en contra de González y otras 13 personas señaladas por narcotráfico y legitimación de capitales.

A pesar de que el agente no recordó de dónde salió la vagoneta el día del decomiso, mencionó haberla visto en la casa del supuesto cabecilla (González). Describió el vehículo pesado de color amarillo y agregó que gracias a esas vigilancias se pudo alertar a la Policía Municipal de Jacó, cuyos oficiales detuvieron a los sospechosos del traslado del cargamento.
Relató que la vagoneta salió de Golfito a las 4 a. m. en una especie de convoy, es decir, iba custodiada por dos vehículos, una Mitsubishi L200 y un vehículo Hyundai Palisade, los cuales, dependiendo del momento, cambiaban de posición. “En la vagoneta iba una persona, en la L200 no pude verlo porque las ventanas no se bajaron, y en el Palisade iban unas tres personas”, acotó.
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Posterior al aviso a las autoridades municipales, la vagoneta fue detenida cerca de un reconocido hotel de Jacó, en un operativo en el que participó la Fuerza Pública con perros para la detección de estupefacientes.
“Dentro de la vagoneta había arena y tierra, y en el centro de la góndola había, lo que parece ser, unos kilos de cocaína”, explicó Valverde, quien únicamente participó en el seguimiento de ese vehículo, pero no en el decomiso.

Un día antes de la declaración de este vigilante judicial, Cristian Montenegro, exjefe de la Sección contra el Crimen Organizado del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), señaló que, al parecer, la ruta de la droga implicaba su ingreso por mar en Golfito y su posterior traslado a Orotina para su reexportación.
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Además, entre 2019 y 2020, la oficina de la Administración para el Control de Drogas (DEA) de los Estados Unidos envió cuatro informes a Costa Rica, alertando sobre una organización criminal que estaba enviando drogas a destinos como China, Hong Kong, Holanda, Reino Unido y Guatemala, desde nuestro país.

Reuniones
En las vigilancias que realizó el agente Valverde, recuerda que hubo reuniones en la vivienda de González, las cuales se hacían cerca de un mini-bar que estaba en la propiedad del supuesto cabecilla. Sin embargo, lograron determinar quiénes eran esos miembros del grupo.
En relación con esos encuentros, Celso Gamboa, defensor de Darwin González, alegó que los agentes no pudieron confirmar que su cliente estuviera presente.
“Hay una contradicción, porque este testigo o fue a pasear a Golfito, no fue, o está mintiendo, o está cometiendo un grave error, como se lo hemos dicho a la policía judicial”, declaró el abogado.
En la lectura de la acusación de este grupo, el Ministerio Público afirmó que la banda destinó ¢800 millones para la adquisición de propiedades y vehículos con el fin de legitimar las ganancias derivadas. Estas ganancias provenían supuestamente de actividades ilícitas como el narcotráfico.
Además de Darwin González, conocido como “Pancho Villa”, los demás implicados responden a los apellidos: Estribí Angulo (quien era agente judicial), Concepción Quiel, Jiménez Araya (esposa de González), tres hermanos de ella con los mismos apellidos, Méndez Mora, Ramírez Zeledón, Santos Madrigal, Quirós Salazar, Chavarría Hernández (alcalde municipal de Corredores), Gómez Arroyo y Campos Jiménez.
