Un ataque directo y a quemarropa acabó con la vida de Jeffrey Giovanny Araya Achio, de 34 años, la noche de este lunes dentro del gimnasio Vita Fuerte en Cartago, donde la víctima se ejercitaba.
El crimen ocurrió ante la mirada de otras personas que huyeron en medio del pánico tras escuchar múltiples detonaciones.
Araya Achio, soltero, sin hijos y vecino de Quircot de Cartago, fue sorprendido por la espalda mientras estaba sentado en una máquina de pesas, según confirmaron fuentes policiales.
En un video que circula en redes sociales y que será analizado por las autoridades, se observa a un sicario ingresar al local con casco oscuro de motociclista, portar un arma de fuego y avanzar por el centro de la sala de ejercicios hasta ubicar a su objetivo.
Sin mediar palabra, el atacante disparó en múltiples ocasiones a corta distancia, provocando la muerte del hombre en el sitio. Tras el ataque, el agresor abandonó el gimnasio, mientras los clientes y empleados corrían para ponerse a salvo.
De acuerdo con información policial, entre el 2010 al 2015, la víctima registraba antecedentes por robo agravado, portación ilícita de arma permitida, tentativa de homicidio y por receptación. Además, entre el 2014 al 2023 tuvo tres pasadas por portación ilícita de arma permitida, por viajar en un vehículo junto con dos sujetos con armas de fuego de diferentes calibres sin portar permisos y por tenencia de droga. Estos elementos forman parte de las líneas de investigación para establecer el móvil del crimen.
Agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) realizaron el levantamiento del cuerpo, recolectaron indicios balísticos dentro del establecimiento y analizan las imágenes de video para identificar al responsable y determinar la ruta de escape utilizada tras la ejecución.
El gimnasio divulgó un video, horas después, donde lamentó los hechos, expresó su solidaridad con las personas afectadas y afirmó que se encuentra colaborando con las autoridades.
“Este tipo de situaciones reflejan una realidad que lamentablemente se vive hoy en nuestro país. Ningún espacio ya sea público o privado está exento a situaciones similares a esta”, expresó un vocero del lugar.
Colaboró en esta información Natalia Vargas.

