La Fiscalía Adjunta Ambiental informó de que abrió de oficio una causa penal por los daños ocasionados al intervenir las puertas y otras estructuras del Teatro Nacional de Costa Rica.
En el expediente, se investiga el presunto delito de daño al patrimonio histórico-arquitectónico y, actualmente, se desarrolla contra ignorado.

“La Fiscalía dispuso la realización de una serie de diligencias de investigación para reunir evidencia que permita acreditar la existencia o no de hechos delictivos, así como establecer las personas responsables”, explicó el Ministerio Público ante la consulta de La Nación.
La causa se tramita dentro del expediente 26-000015-0611-PE.
El artículo 20 de la Ley de Patrimonio Histórico-Arquitectónico de Costa Rica impone prisión de uno a tres años a quien dañe un inmueble declarado de interés histórico arquitectónico.
El pasado lunes 2 de marzo, la Comisión Legislativa de Control de Ingreso y Gasto Público aprobó una moción para remitir al Ministerio Público un informe sobre “daños irreversibles” ocasionados al Teatro.
La moción fue respaldada por unanimidad de los siete diputados que integran el órgano legislativo y contempla el envío del acta de la sesión de ese día al ente fiscal.
Daños al patrimonio
Los daños ocasionados al Teatro Nacional, patrimonio de Costa Rica, fueron confirmados por la Sala Constitucional y el propio director de Patrimonio.
Las puertas de madera tallada del Teatro Nacional, que datan del origen del edificio (1897), viajaron amarradas con una cuerda, sin una estructura acolchad u otro tipo de protección, y montadas una sobre otra en un pick-up para su restauración, tal y como denunciaron usuarios de redes sociales en su momento.
Se confirmó, además, que regresaron al inmueble patrimonial y símbolo nacional con “daños irreversibles”.
Así lo señaló José Fernando Madrigal Fallas, director de la Dirección de Patrimonio Cultural (DPC), en uno de los informes que realizó la institución ante un recurso de amparo que frenó la intervención de las puertas del teatro: dos del costado norte y dos del costado sur.
Por este caso, la Sala acogió un recurso de amparo por los “daños irreversibles” en elementos históricos del inmueble patrimonial.
Los magistrados acogieron el recurso por unanimidad debido a la “falta de coordinación, deber de cuidado y fiscalización en las obras de restauración aludidas”.
El órgano también le ordenó a Jorge Rodríguez Vives, ministro de Cultura y Juventud; José Fernando Madrigal Fallas, director de la Dirección de Patrimonio Cultural (DPC) y Guillermo Madriz Salas, director del Teatro Nacional, concluir el proceso administrativo para determinar las responsabilidades disciplinarias del caso en un plazo de dos meses.
Asimismo, se ordenó la suspensión inmediata de las obras tanto en las puertas como en las piedras de los muros perimetrales del teatro.
Guillermo Madriz, director del Teatro Nacional, le dijo a la Sala el 7 de enero de 2026 que “no existe un pronunciamiento técnico documentado que confirme daños irreversibles o futuros. La intervención se mantiene bajo seguimiento institucional, con registros de observaciones, solicitudes de información e informes técnicos, incorporando ajustes cuando corresponde”.
Según consta en las imágenes captadas durante tres inspecciones realizadas por la DPC entre noviembre y diciembre de 2025, a las puertas se les aplicó masilla plástica automotriz y un lijado inadecuado, por lo que ahora tienen deformaciones en la moldura y fallas en el cierre.

La Dirección de Patrimonio Cultural es la entidad responsable de velar por el resguardo del patrimonio arquitectónico del país, que incluye el Teatro Nacional (inaugurado en 1897 y nombrado símbolo nacional en 2018).
Ambas instituciones son parte del Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ), responsable máximo de la conservación del patrimonio en Costa Rica.

