
El Tribunal de Apelación de Sentencia Penal de San José (TASP-SJ) confirmó este martes la extradición diferida de Celso Gamboa Sánchez y Edwin “Pecho de Rata” López Vega a Estados Unidos, pero fijó requisitos estrictos que el país requirente deberá cumplir para que la entrega se concrete.
El tribunal mantuvo la entrega por dos cargos para cada uno, pero señaló que la sentencia de primera instancia omitió exigir garantías indispensables, por lo que ordenó prevenir al Gobierno estadounidense para que aporte promesas expresas y formales.
Entre las condiciones, el TASP-SJ exigió una promesa de que no se aplicará cadena perpetua ni una pena que supere los 50 años de prisión (máxima pena aplicada en Costa Rica).
Además, Estados Unidos deberá garantizar que se abonará, a cualquier eventual sanción, el tiempo de detención provisional cumplido en Costa Rica.
En el caso de López Vega, el tribunal fijó un requisito adicional: el país requirente deberá comprometerse a que los hechos por los que será juzgado sean únicamente los posteriores al 22 de enero de 2014, fecha en la que fue detenido y posteriormente condenado en Costa Rica, por lo que los eventos anteriores ya quedaron cubiertos por esa sentencia firme nacional.
Estados Unidos tendrá dos meses desde la comunicación formal del fallo para entregar las promesas.
El tribunal indicó que el plazo podría ser prorrogable si se solicita y mientras no hayan finalizado los procesos internos pendientes contra los requeridos.
Si las garantías no se aportan a tiempo, no procederá la entrega y Costa Rica deberá juzgar los hechos con su legislación.
El TASP-SJ recordó que la extradición es diferida, por lo que la entrega solo se ejecutará una vez concluyan los procesos pendientes en el país o, si existiera condena, tras el cumplimiento de la pena.
