
Un hombre de apellido Elizondo, de 31 años, detenido este jueves por la noche, sería el segundo sospechoso de asesinar al ciudadano chileno Francisco Ojeda Garcés, quien fue encontrado muerto a golpes el pasado 26 de diciembre en Playa Perfecta, en Dominicalito, en el Pacífico sur de Costa Rica.
La víctima, de 36 años, quien residía temporalmente en Costa Rica, era sobrino del alcalde de Quinchao, René Garcés, en Isla Grande de Chiloé, Chile.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) informó que agentes de la Policía Judicial de Quepos ejecutaron la detención a las 9:15 p. m. en Savegre de Quepos.
Horas antes fue detenido un primer sospechoso, de apellido Pérez y de 31 años, tras un allanamiento a su vivienda en Osa. Sin embargo, se informó que el segundo permanecía prófugo.
Según explicó el subdirector interino del OIJ, Michael Soto, la investigación determinó que dos personas estuvieron involucradas en el crimen. “Pareciera ser que es un asunto de tipo personal, ya que algunas de estas personas se conocían y tenían una relación previa”, indicó Soto, aunque aclaró que el móvil exacto aún no está del todo claro.
“Se ha trabajado muy arduo y tenazmente buscando testigos, evidencia técnica y científica, y es así como se logra establecer con un nivel de certeza importante la vinculación de este detenido con el hecho”, agregó el subdirector.
El cuerpo de Ojeda Garcés fue localizado con múltiples golpes en la playa, en lo que las autoridades clasificaron desde un inicio como un hecho de naturaleza homicida.
“Tenemos que continuar con la investigación para establecer con certeza cuál es el móvil, por qué se genera la muerte y por qué estas dos personas le quitan la vida a golpes a la víctima”, concluyó Soto.
