Eillyn Jiménez B.. 27 enero, 2017
El volcán ha registrado emanación de ceniza y vapor. Las erupciones no superan los 500 metros de altura.
El volcán ha registrado emanación de ceniza y vapor. Las erupciones no superan los 500 metros de altura.

El volcán Turrialba registró este viernes varias erupciones con una altura menor a los 500 metros sobre el cráter activo.

Así lo confirmaron este viernes el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) y la Red Sismológica Nacional (RSN).

Esas instituciones agregaron que el material volcánico se dispersó rápidamente hacia el oeste y también hacia los poblados ubicados detrás del volcán Irazú, en Cartago.

El primer evento del que informaron los expertos se reportó a las 8:15 a. m. de este viernes y tuvo una altura de 200 metros. Desde entonces se han presentado varias emanaciones, pero ninguna supera los 500 metros de altura.

"Hemos notado un ascenso en la actividad entre ayer (jueves) y hoy (viernes). Se han dado algunas erupciones continuas. La ceniza está siendo dispersada de manera horizontal y cae en el Valle Central, al oeste del volcán, así como también en una zona de amortiguamiento importante ubicada a unos 15 kilómetros, detrás del volcán Irazú", explicó Eliécer Duarte, experto del Ovsicori.

Además de la ceniza, también hay salida de vapor.

Vecinos de Coronado, Tibás, Zapote, Curridabat, Tres Ríos, Escazú, Heredia, La Sabana, Goicoechea, San Pedro y Sabanilla reportaron caída de material volcánico en sus hogares durante horas de la mañana.

Durante una corta fase de "reposo temporal" que se mantuvo desde el pasado 18 de enero, el coloso ofreció al menos dos espectáculos de luz y calor.

Este fenómeno, conocido como resplandecencia, es provocado por las altas temperaturas y el contacto de los gases con la atmósfera.

Así lucía el volcán Turrialba a las 5:48 a. m. de este viernes.
Así lucía el volcán Turrialba a las 5:48 a. m. de este viernes.
Picos de actividad

El volcán Turrialba, que se mantuvo en reposo durante décadas, empezó en 1996 a dar señales de mayor actividad, pero no fue hasta el 2007 cuando entró en una fase intensa.

La primera erupción importante ocurrió el 5 de enero del 2010 y luego, por la fuerza interna, se abrieron dos conductos nuevos en la pared interna suroeste.

Posteriormente, el Turrialba siguió con ciclos de erupciones anuales en el 2011, 2012 y 2013.

Para los especialistas, el 29 de octubre del 2014 marca el inicio de una actividad mucho más constante del volcán. Ese día hubo una erupción que duró 13 horas y que concluyó con una emanación muy fuerte de 25 minutos. A partir de ese momento, las erupciones anuales pasaron a ciclos con intervalos de dos o tres meses de calma relativa.

En mayo del 2016, de nuevo, la actividad se tornó mas sostenida y se prolongó hasta inicios de agosto. El 13 de setiembre de nuevo registró una actividad significativa.

La RSN informó de que al iniciar los ciclos de mayo y setiembre hubo erupciones que alcanzaron los 4.000 metros de altura sobre el nivel del cráter.