Los aguaceros que hemos percibido la semana pasada en Heredia, Bagaces, Santa Bárbara, Grecia y la zona sur del país, potenciados por la influencia de ondas tropicales, podrían dar paso a unos días secos esta semana, ya que se espera que el veranillo de San Juan ocurra entre el 20 y el 25 de junio.
“Este año es posible que el veranillo se presente con un ligero adelanto y se manifieste de manera más intensa en Guanacaste. En el Valle Central también se espera su presencia, aunque con menor intensidad y duración”, señala Luis Fernando Alvarado, coordinador de la Unidad de Climatología del Instituto Meteorológico Nacional (IMN).

Este fenómeno se caracteriza por ser la primera interrupción de las lluvias que comenzaron en mayo, las cuales han sido deficitarias este año debido al fenómeno de El Niño que se consolidará en julio, precedido por la fase neutra en la que nos encontramos. En mayo Guanacaste tuvo un déficit del 69%; mientras que en el Valle Central fue del 40%.
El veranillo de San Juan recibe ese nombre debido a que generalmente ocurre cerca de la celebración de San Juan Bautista, que tiene lugar el 24 de junio. Sin embargo, suele suceder que se adelante o retrase. Su duración es de un máximo de 10 días.
En condiciones tan extremas como las del fenómeno de El Niño de 2015, el veranillo de San Juan se fusionó con la canícula de julio, pero este año no se prevé que ocurra eso, ya que la influencia de El Niño se percibirá con más fuerza a partir de julio, afectando principalmente la segunda parte de la temporada lluviosa, entre setiembre y diciembre.
En años de El Niño menos intensos, como en el 2002, hubo un veranillo más seco de lo habitual y muy prolongado. En Guanacaste, se extendió desde el 20 hasta el 30 de junio, por lo que hay expectativa sobre cómo se va a comportar esta vez.
Por el momento, embalses como el de Cachí y el Arenal, usados para la generación de energía eléctrica están en niveles muy bajos, mientras que el sector agrícola y ganadero también ven con atención lo que pueda suceder este año y el próximo, por la merma en precipitaciones.
Mientras Guanacaste y el Valle Central tienen algunos días secos debido al veranillo y a otro fenómeno conocido como las canículas, los aguaceros aumentan en la vertiente del Caribe. En esa región suelen ocurrir “llenas” entre julio y agosto.
Canículas en julio
Las canículas suelen ocurrir generalmente entre la segunda quincena de julio y la primera de agosto. Se trata de otra fase de días secos en medio de la estación lluviosa, pero un poco más intensa que el veranillo.
Se espera que, con el fenómeno de El Niño de este año, la canícula sea más fuerte y prolongada de lo normal. Se manifestará principalmente en el Pacífico norte, el Valle Central y el Pacífico central, con días secos y muy calurosos.
Para julio, las temperaturas del aire y del mar se mantendrán más altas de lo normal. Sin embargo, con el fenómeno los vientos alisios adquieren mayor velocidad, lo que ayudará, hasta cierto punto, a reducir la sensación térmica o el calor percibido por las personas.
