Matina y Talamanca. “La llena del fin de semana fue la más grande del año. En cuestión de minutos el agua nos llegaba al pecho, nos subimos al techo y nos quedamos esperando a que el agua bajara, fueron por lo menos seis horas”.
Así relató Pedro Cortés, vecino de las bananeras en finca Banasol, en Estrada de Matina, Limón, la forma en la que él, Benito García y tres cachorros evitaron que la corriente los arrastrara, luego de que las fuertes lluvias que comenzaron el viernes por la noche provocaran el desbordamiento del río Chirripó el sábado al amanecer.
El agua rápidamente cubrió el piso de sus casas, por lo que lo único que les quedó fue la ropa que andaban puesta.
“Bomberos ingresó con una panga, sacó a varias personas, pero nosotros no pudimos salir. Ahora, algunos están en el albergue de Venecia, a unos nueve kilómetros de aquí (...). Nosotros solo hemos recibido agua, ojalá pronto llegue la comida porque acá estamos cuidando la casa”, agregó Cortés.
Los dos hombres contaron que pese al frío y hambre el techo fue su único refugio y el lugar desde el que observaron cómo la furia de la naturaleza arrastraba plantaciones de banano, objetos e incluso a una perra que dejó huérfanos a tres cachorros, llamados Goku, Vegeta y Tron.
Banasol es una de las zonas más afectadas por las inundaciones del fin de semana y donde existe riesgo de más inundaciones si las lluvias no cesan.
A varios kilómetros de la finca, en Placeres de Matina, Rosa Rodríguez contó que tuvo que correr para salvar a su hijo, de 10 años, antes de que el agua quedara a metros del techo de su casa.
Tras 20 años de vivir en la zona asegura que esta llena fue muy fuerte y que no les permitió reaccionar a tiempo.
“Varias veces se ha llenado, pero no como esta. El agua subió muy rápido, no nos dio tiempo de nada. Yo estaba haciendo el desayuno y comenzaron a llegar las correntadas, saqué a mi hijo, la pantalla, pero no pude volver por nada más. Perdimos todo”, aseguró Rodríguez.
El carro del compañero sentimental de Rodríguez, Marcelino Morán, quedó dañado, ya que no pudo ponerlo en alto y el motor se llenó de agua.
Indígenas caminan media hora y cruzan río para conseguir alimentos
En Talamanca, Limón, los indígenas de la comunidad bribrí, caminan media hora entre la montaña y luego, cruzan el río a pie o en una lancha inflable para obtener agua y alimentos.
Alrededor de 30 familias están completamente aisladas, luego de que la lluvia dañara sus casas y se llevara un puente.
Los afectados narraron que el sábado por la madrugada tres cabezas de agua golpearon con fuerza la comunidad y eso los hace buscar actualmente entre los escombros para ver qué pueden rescatar.
“Quiero ver si hay ropa o algo que se pueda rescatar. Me gustaría encontrar ropa porque quedamos solo con la ropa que andábamos puesta”, afirmó José Victorina Jackson Pita.


Aunque los niveles del agua ya bajaron, una nueva onda tropical ingresó a Costa Rica este miércoles y se prevé que las precipitaciones más fuertes afecten la zona norte y el Caribe.
Precisamente, la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) mantiene alerta roja en Matina, Talamanca, Sarapiquí y Turrialba, amarilla en Alvarado, Limón, Siquirres, San Isidro, Jiménez, Guatuso y San Carlos; así como verde en el Valle Central, Upala, Los Chiles, Guácimo y Pococí.
De acuerdo con esa institución, la alerta verde es informativa y permite a los comités de emergencia comunicar las condiciones que existen para que se tomen precauciones. La amarilla es preparatoria y hace que se activen los comités, se verifiquen suministros, revisen los protocolos de emergencia con los equipos de primera respuesta y, de ser necesario, se proceda a la evacuación de personas y habilitación de albergues.
Por su parte, la roja se da cuando es necesaria una etapa de evacuación, por lo que todos los comités locales de las zonas afectadas deben activarse en su totalidad. Además, conlleva la habilitación de más albergues temporales, movilización de recursos, recuento de daños y análisis de información.
El Instituto Meteorológico Nacional (IMN) también pronostica que entre viernes y sábado la onda tropical 18 golpeará de nuevo la vertiente del Caribe y la zona norte.
Actualmente, 1.450 personas permanecen en 19 albergues habilitados en todo el país.
“Las condiciones de vulnerabilidad que poseen la mayoría de los territorios hace posible seguir brindando esta asistencia por el resto de la semana y posiblemente principios de la próxima semana”, aseguró Alexánder Solís, presidente de la CNE.
Este miércoles por la noche, el Ministerio de Educación Pública (MEP) informó de que la suspensión de lecciones para este jueves 19 de julio se mantiene en 385 centros educativos.
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