Crímenes

Pistoleros burlan cerco policial para perpetrar dos asesinatos en Guácimo

Homicidios ocurrieron la noche del miércoles en período de una hora y veinte minutos. Una de las víctimas es cuñado de Gilbert Bell Fernández, conocido como Macho Coca

Pese a que las autoridades de Seguridad Pública informaron que desde el lunes realizan un fuerte operativo policial para evitar hechos violentos en los cantones de Pococí, Siquirres y Guácimo en la provincia de Limón, los delincuentes burlaron esa vigilancia y el miércoles en la noche, en un período de 80 minutos, perpetraron dos asesinatos en el cantón de Guácimo.

El primero de los crímenes ocurrió a las 6:50 p. m. en un negocio dedicado a la venta y reparación de llantas que se llama Alfa y Omega, ubicado a un lado de la ruta 32, en la entrada a la comunidad de La Selva. En ese negocio, dos individuos que llegaron a pie, con sus rostros cubiertos con cascos de motociclistas, dispararon en múltiples ocasiones contra el propietario de la llantera, que en ese momento se encontraba con un cliente.

Según el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), en el sitio murió Noxoly Noel Sánchez Solís, de 40 años, quien presentaba varios impactos de bala en cabeza, abdomen, extremidades superiores e inferiores, que le causaron la muerte de manera inmediata. En tanto el cliente solo sufrió una herida en un brazo y fue llevado a un centro médico donde poco después le dieron de alta. Sánchez Solís está casado desde hace año y once meses con una mujer de apellido Bell, hermana de Gilbert Bell Fernández, conocido como Macho Coca, conocido por construir un muelle de manera ilegal en Portete de Limón.

El segundo homicidio ocurrió a las 8:10 p. m. en una casa en Santa María de Río Jiménez de Guácimo, a 19 kilómetros del lugar del primer crimen. Según la Policía Judicial, al sitio llegaron al menos dos sujetos, se desconoce si en carro o en moto, y abrieron fuego contra la vivienda. En el tiroteo resultaron heridas dos mujeres, madre e hija.Esta última, identificada como Hazel Torres Corrales, de 27 años, perdió la vida en el lugar, pues recibió disparos en abdomen, muslo derecho, mano derecha y dos en el pecho. En tanto su madre, de apellidos Corrales Corrales, de 51, recibió una herida en el cuello. Fue llevada inicialmente al Hospital de Guápiles, pero debido a la gravedad de su estado la trasladaron durante la noche al Hospital Calderón Guardia en San José, donde permanece internada.

En el inmueble había una tercera persona, un hombre de apellidos Molina Sánchez, de 49 años, que resultó ileso, confirmó la Policía. Al parecer, el ataque estaba dirigido a liquidar a este hombre a quien se le conoce como el alias de Chaco. Molina y Torres son compañeros sentimentales desde hace más de nueve años y tienen dos hijos. La pareja también aparece como socia en una sociedad fundada en el 2014.

El OIJ informó de que por el momento no se tiene claro el móvil de los dos homicidios, pero no se descarta, por la violencia que imperó en ambos hechos, que puedan estar relacionados con la disputa por el control de territorios para la venta de drogas que tienen desde hace varios meses, al menos dos organizaciones delictivas, las cuales son lideradas por dos individuos, identificados como Alejandro Arias Monge, conocido como Diablo, y otro de apellidos Moreno Borbón, alias Pechuga.

Precisamente, desde el lunes anterior el Ministerio de Seguridad Pública informó de que para evitar esa confrontación serían intervenidos con un fuerte contingente policial los cantones de Siquirres, Guácimo y Pococí. El ministro de Seguridad, Michael Soto, señaló que los últimos crímenes ocurridos en esas zonas son provocados por ese enfrentamiento.

El jerarca explicó que Diablo y Pechuga están enfrascados en una seria disputa por territorios para el narcotráfico. Insistió en que la forma en cómo demuestran su poderío es brutal y hasta desmedida ya que, dijo, entre las víctimas hay personas decapitadas y calcinadas. Inclusive, señaló que miembros de estas organizaciones criminales ponen el precio de la cabeza de sus rivales en redes sociales, en donde ofrecen entre ¢500.000 y ¢800.000. Lo más lamentable para Soto es que en estas guerras, generalmente, participan personas jóvenes, que “piensan que encontraron el camino o ruta de su vida en el narcotráfico”.

Este miércoles en la noche y como parte de ese fuerte operativo, fue detenido un vehículo en el cual viajaban dos sujetos de apellidos Calderón y Gutiérrez de 37 y 25 años, respectivamente, en el cantón de Matina y donde fueron localizados tres fusiles AR-15, así como 475 municiones, diez cargadores, dos cartuchos para armas de fuego, una peineta de carga y un aceite lubricante para armas.

Carlos Arguedas C.

Carlos Arguedas C.

Periodista en la sección de Sucesos. Trabaja en La Nación desde el 2000 siempre en la cobertura de asuntos de Sucesos y Jurídicos.