Crímenes

Masacre de Buenos Aires: Hace mes y medio otro finquero murió en extraño incendio en Brunka

Lugar está a unos 15 kilómetros de distancia de donde el domingo mataron a cuatro hombres y dos mujeres

El 1.° de setiembre pasado, un finquero de 64 años fue localizado muerto en circunstancias todavía no aclaradas, luego de que un incendio consumiera la vivienda en la cual se encontraba solo. El reporte del suceso ingresó al Sistema de Emergencias 9-1-1 a las 12:48 p. m., luego de que una persona llegó a la casa y la encontró totalmente consumida por un incendio.

Este caso sucedió dentro de la finca Marbesa, en la ribera del río Ángel, unos cinco kilómetros al norte de la comunidad de Santa Rosa, en el distrito de Brunka, cantón de Buenos Aires, Puntarenas, según consta en el informe oficial del Cuerpo de Bomberos, sobre la atención de la emergencia y que está en su sitio web. Este lugar está a unos 15 kilómetros de distancia de la finca en Llano Bonito de Brunka, donde el domingo anterior mataron a cuatro hombres y dos mujeres, en una masacre que inicialmente el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) atribuyó a un robo.

“El cuerpo de Bomberos fue alertado de un incendio en una vivienda de 120 metros cuadrados. Tras el recorrido a pie por un camino de difícil acceso, llegaron al lugar donde se encontraron con daños totales en la vivienda. Al realizar la respectiva inspección encontraron el cuerpo de un masculino identificado por los vecinos como José Navarro, cc (Chepe Navarro). Por razones que se desconocen Chepe murió calcinado dentro de la vivienda. El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) se encargó del levantamiento del cuerpo y de las investigaciones correspondientes para aclarar lo sucedido”, reseña una nota publicada por el medio digital Osa Informativo.

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Posted by Osa Informativo on Wednesday, September 1, 2021

La víctima, cuyo nombre completo era José Navarro Rojas, de 64 años, estaba casado y era padre de cinco hijos, según consta en la página digital del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE). El caso se tramita en la Policía Judicial como una muerte en investigación, pues no hubo testigos de lo que sucedió. Empero, versiones extraoficiales revelan que Navarro había enfrentado días antes de su muerte a varios sujetos a los que se les atribuye cometer varios robos en la comunidad, entre ellos, la sustracción y destace de ganado.

Este caso trascendió luego de que vecinos comentaron sobre la inseguridad que priva en esos territorios, que son bastante desolados, de difícil acceso y donde la mayoría de delitos no son denunciados, pues existe mucho temor en los pobladores del cantón, que abarca un área de 555,37 km². y cuenta con 28.726 habitantes, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). Por su parte, estadísticas del OIJ detallan que de enero pasado a la fecha en el cantón de Buenos Aires se han denunciado 15 asaltos y cuatro robos. Durante el 2020, se reportaron 24 asaltos y cuatro robos. En cuanto a homicidios el año anterior hubo tres y este año se contabilizan siete.

Violencia

La atención en el cantón de Buenos Aires comenzó el lunes a las 2:38 a.m. cuando se informó de varias personas heridas en una propiedad privada en Buenos Aires. Cuando al lugar llegan la Cruz Roja y la Fuerza Pública descubren que los afectados están muertos. Las víctimas fueron identificadas como César Mauricio Quesada Cascante (44 años), Claudia Alina Villarevia Rivera (41), Daniel Mauricio Quesada Villarevia (20), Susan Anyelic Zúñiga Rodríguez (40), Willy Alfredo Borbón Muñoz (38) y Stephen Paul Sandusky (61). Los primeros tres son de Rivas de Pérez Zeledón, San José, y se trata de un matrimonio y su hijo mayor. Por su parte, Zúñiga y Borbón llegaron con la familia a la finca, que es propiedad de Sandusky, de nacionalidad estadounidense, para reparar una maquinaria, pues César y Mauricio eran mecánicos.

Dos de los seis cuerpos efectivamente estaban quemados, uno dentro de la cajuela de un pick–up y otro al lado de este, ambos hombres. Un tercer sujeto fue localizado a 15 metros del vehículo, cerca de un tractor cubierto con llantas y materiales acelerantes, pero no fue quemado. Las otras tres víctimas son dos mujeres, quienes quedaron frente al carro 4x4 y tenían balazos en la cabeza. El otro hombre se localizó en un callejón a 100 metros del pick–up también con varios disparos en su cuerpo, por lo que se cree que él intentó escapar de los homicidas.

Para las autoridades judiciales el móvil de este asesinato múltiple fue el robo pues en la vivienda del estadounidense había “bastantes signos de registro”, así como una ventana quebrada y varios artículos que, en apariencia, iban a ser sustraídos porque estaban listos, entre estos una máquina de soldar, una motoguadaña y varios insumos agrícolas. Esa misma hipótesis es compartida por varios exinvestigadores del OIJ, quienes a su vez se mostraron sorprendidos por la violencia ejercida por varios individuos, hasta ahora desconocidos, en contra de los cuatro hombres y las dos mujeres.

Los exagentes advirtieron que la crueldad que se observa en la escena, como quemar al menos dos cuerpos luego de rociarles algún líquido acelerante, entre otros aspectos, está fuera del perfil de la mayoría de delincuentes costarricenses dedicados a delitos contra la propiedad. Al respecto, dijeron que este tipo de delincuentes tienen como objetivo principal apoderarse de los bienes materiales, pero en caso de que encontrar resistencia de las víctimas, las matan a balazos o los hieren con arma blanca, pero pocas veces queman los cuerpos. Sin embargo, enfatizaron que en el país sí hay hampones con personalidades muy violentas, pero son los menos.

Carlos Arguedas C.

Carlos Arguedas C.

Periodista en la sección de Sucesos. Trabaja en La Nación desde el 2000 siempre en la cobertura de asuntos de Sucesos y Jurídicos.