Enero cerró con 39 asesinatos, al menos cinco de estas víctimas laboraban como taxistas informales.
El caso más reciente ocurrió este miércoles en Cartago, donde fue ultimado Rándall Gerardo Pereira Camacho, de 40 años. En el ataque también resultó baleado su hijo de 14 años.
Walter Umaña, jefe del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de La Unión, informó de que el hijo del transportista fue trasladado al Hospital Max Peralta, donde lo reportaron fuera de peligro aunque presentaba tres balazos en las piernas.
El fallecido fue baleado en la espalda. En el sitio se recolectaron casquillos de arma calibre 9 milímetros.
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Pereira no tenía antecedentes policiales y al parecer fue víctima de dos motociclistas que lo interceptaron cuando salía en carro de un parqueo, al costado oeste del Banco Nacional de Tres Ríos. También iba con su esposa.
Pereira había llegado en un vehículo al estacionamiento para recoger otro automotor, en el cual salió.
Todos con arma de fuego
Como en ese caso, los otros cuatro asesinatos contra taxistas informarles ocurridos en enero se perpetraron con armas de fuego.
El primero de esos hechos cobró la vida de Christian Altamirano López, de 36 años, quien murió a manos del novio de su expareja.
Líos personales llevaron a la agresión ocurrida el 5 de enero cuando Altamirano fue ultimado de un balazo en Ipís de Goicoechea. La Fuerza Pública capturó al sospechoso.
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Solo una semana después, el 13 de enero, mataron al taxista pirata Johnny Ramírez Patiño, de 40 años, en la ciudadela Quince de Setiembre en Hatillo, San José.
Le dispararon desde un carro cuando salía de su casa y en el tiroteo salió herido otro adulto de apellido Bravo.
El 19 de enero, luego de cinco días de agonía, perdió la vida en el Hospital de Liberia un taxista informal baleado en Bagaces el 12 de enero.
El fallecido fue Alfredo Rodríguez Quesada, de 51 años, quien al parecer fue víctima de un asalto por parte de un sujeto que se dio a la fuga.
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Otro de los casos ocurrió el 26 de enero en Río Oro de Santa Ana. El fallecido fue identificado como Kevin Alonso Monge Artavia, de 24 años, baleado en la cabeza y la espalda.
Del total de asesinatos del mes, 26 fueron con armas de fuego, que prevalece como la de mayor uso en homicidios.

De momento, el asesinato con más víctimas ocurrió cuando el año apenas despuntaba, el tres de enero. Esa vez un guarda repelió un asalto a pleno día en un banco del centro comercial Paseo Nuevo en Coronado y mató a tres hombres.
Las víctimas fueron un hombre y dos de sus hijos. Fueron identificados como Carlos, Daniel y Jessie Quesada, de 46, 21 y 29 años, respectivamente.
Solo un día antes se había registrado un doble homicidio en barrio Los Lirios de Limón, en el que las víctimas fueron Luis Fernando Chaves Altamirano, de 27 años y su hermano José Guillermo Chavez, de 31.
Madre y niñera en la lista
Uno de los casos más sangrientos fue el de una menor de 17 años, vecina de Pavas, cuyo cuerpo semiquemado apareció en un pastizal de calle El Tornillal de San Jerónimo, Moravia. La menor de apellido Cerdas estaba embarazada. Al parecer fue estrangulada y lanzada en esa región solitaria donde un vecino la encontró el 23 de enero.
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Igual suerte corrió Noemi Rivera Rivera, de 44 años. El 27 de enero la balearon en Estrada de Matina cuando iba caminando por la vía pública y llevaba de la mano a un niño de tres años a quien cuidaba.
Les interceptó un sujeto, que realizó múltiples disparos. Rivera recibió unos 10 balazos mientras que el niño resultó herido en el antebrazo izquierdo.
La mujer que iba a comparecer como testigo en un juicio falleció en la clínica de Batán.
Este mes, sin embargo, se contabilizan 20 víctimas menos que en enero del año anterior, por lo que la tendencia del último año prevalecería si se mantiene este comportamiento.
Según Verónica Pérez, analista criminal de la Oficina de Planes y Operaciones (OPO), esa baja obedece a la desarticulación de estructuras criminales por medio de allanamientos, operativos, decomisos efectuados por el Organismo de Investigación Judicial y otras policías.
Pérez dijo que durante el 2018 la disminución también ocurrió en otros países de la región.
Costa Rica descendió una posición, encontrándose en el puesto 12 a nivel latinoamericano y el Caribe. En primer lugar se encuentra Venezuela con una tasa de 81,4 homicidios dolosos por cada 100.000 habitantes, seguido de El Salvador con 51 y Jamaica con 47, siendo los de mayor incidencia.
