
La coordinación internacional entre la Fiscalía General y la Administración para el Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA) permitió este lunes la detención de dos nuevos extraditables costarricenses requeridos por la justicia estadounidense en investigaciones relacionadas con narcotráfico. Uno está vinculado al llamado Caso Corona.
A inicios de 2026, Costa Rica ya reporta al menos 17 personas con procesos de extradición activos hacia países como Estados Unidos, Francia, Italia y Panamá.
Las autoridades identificaron a los detenidos como Alexi Meléndez León, solicitado por el Distrito Este de Texas, y Gabriel Lozano Bonilla, requerido por el Distrito Sur de Nueva York, ambos por delitos relacionados con drogas.
Según confirmó el Ministerio Público, las capturas se realizaron dentro de centros penitenciarios, donde los imputados ya cumplían prisión preventiva por causas abiertas en Costa Rica.
Meléndez León, de nacionalidad colombiana y naturalizado costarricense, fue detenido en setiembre del 2024 en Ciudad Colón, cantón de Mora.
En el país enfrenta la causa 25-000033-1035-PE, relacionada con el delito de legitimación de capitales.
Por su parte, Lozano Bonilla figura como imputado en la causa 22-000088-0622-PE, conocida como caso “Corona”, que permanece en investigación en la Fiscalía Adjunta Especializada en Delincuencia Organizada.
Este caso se vincula con un grupo delictivo sospechoso de integrar una estructura criminal que traficaba cocaína líquida hacia Europa y Asia.
Caso Corona
El caso se investigó en un expediente conocido como Caso Corona, el cual trascendió en noviembre de 2023, cuando las autoridades judiciales ejecutaron 22 allanamientos en Curridabat, San José, Moravia, Montes de Oca, Santa Ana, Coronado, Escazú, La Unión, Turrialba, Grecia, Poás y Sarapiquí.
Sin embargo, las investigaciones relacionadas con la exportación de cocaína líquida comenzaron en junio de 2022. Casi año y medio después, en 2023, se concretó la captura de 12 personas, incluidos costarricenses y colombianos.
Como parte de las investigaciones, en junio de 2023 se interceptó en la frontera entre Israel y Jordania un cargamento de 150 litros de cocaína líquida que había salido desde el muelle de APM en Moín.
La droga estaba camuflada en botellas de bebidas como zarzaparrilla y cola, exportadas desde Costa Rica. En estas condiciones, la cocaína es muy difícil de detectar mediante rayos X o escáneres.
El Ministerio Público destacó que estas acciones reflejan el compromiso institucional con el combate al crimen organizado transnacional, mediante el trabajo articulado con autoridades internacionales, con el fin de llevar ante la justicia a personas vinculadas a estructuras criminales dedicadas al tráfico de drogas.
