
Cuando el exmagistrado Celso Gamboa Sánchez llegó a la cárcel del condado de Collin, en McKinney, Texas, la tarde del viernes, se comunicó de inmediato por teléfono con su familia y su defensa en Costa Rica.
Se le escuchaba sereno, dice su abogado Michael Castillo; al menos más tranquilo de lo que se le vio en los últimos videos antes de abordar el avión King Air, en Alajuela, en el que finalmente se concretó su extradición.
Su estancia en ese centro penal, sin embargo, es temporal. Castillo explicó en el programa Amelia Rueda que este lunes o martes se llevará a cabo una audiencia de medidas cautelares o, como se conoce en suelo estadounidense, una audiencia de detención provisional con posibilidad de fianza. Para entonces, ya se conocerá el nombre del defensor público que asumirá su defensa en Estados Unidos.
Una vez que se concrete este requisito, sería trasladado a una prisión en la ciudad de Sherman, en el condado de Grayson, también en Texas.
Mientras Gamboa se somete al proceso penal en el extranjero, en Costa Rica, el trabajo de sus defensores no se detiene. Castillo explicó que a él le corresponde aportar al defensor en suelo norteamericano los elementos de prueba que acrediten o desacrediten la tesis de la pieza acusatoria.
El mismo procedimiento se sigue en el caso del costarricense exconvicto y extraditado Edwin López Vega, alias Pecho de Rata.
Aunque existe incertidumbre sobre lo que ocurrirá después de la audiencia de medidas cautelares, Castillo indicó que debería seguir una segunda audiencia, similar a una preliminar. Entonces, el juez determinará si existen los elementos de prueba necesarios para que la causa se eleve a juicio.
“Se asustó”
Castillo insistió en que el estado de ánimo de Gamboa cambió en cuestión de horas, al menos el viernes cuando habló con él por última vez.
Quizás lo que más lo inquietó el día de su traslado a Estados Unidos era la incertidumbre, pues afirma que no tenía claro su destino final y le angustió que el avión hizo una escala en Guatemala. No conocía bien el porqué de esa parada, pero más tarde se aclaró que fue para recoger a otra persona, también con fines de extradición.
“Se asustó cuando salió de suelo costarricense”, dijo su abogado.
“(Después) estaba tranquilo y sabía que lo que viene va a tener que enfrentarlo”, añadió.
Su abogado explica que que Gamboa tiene comunicación fluida con sus familiares, incluso más que cuando estaba privado de su libertad en Costa Rica.
En Estados Unidos tiene acceso controlado a computadoras, teléfono y otros medios alternos que le permiten mantenerse comunicado. En ese país, además, el perfil de Gamboa y de López es de categoría intermedia, por lo que no estarán aislados ni en prisiones de alta contención.
